Comprender la alternativa. Cuba es pueblo

La revolución cubana representa la épica del espíritu revolucionario, encarna la determinación de un grupo de barbudos que prácticamente con la manos vacías derrocaron una dictadura al servicio de Estados Unidos. Cuba, dentro de la izquierda revolucionaria, interpreta la voluntad colectiva de oposición al imperialismo estadounidense, pero más allá de eso, para ciertos sectores no constituye una alternativa valida, cayendo incluso en el juego mediático de calificarla como una dictadura.

Hemos interiorizado la manipulación que, unos medios de comunicación al servicio de unos intereses económicos determinados, se han encargado de difundir con esmero.

Ocuparía una gran extensión el tratar de “explicar”, de desmentir todas las acusaciones que sobre Cuba se han dicho; represión a homosexuales, asesinato de disidentes políticos, falta de libertad de expresión, etc. Dada la coyuntura de “crisis” económica y de representación política actual hemos creído oportuno profundizar en el funcionamiento electoral en Cuba, en como son elegidos los representantes de la voluntad popular y como esta se materializa.

El origen del actual sistema político cubano reside en la revolución popular autóctona que triunfó como insurrección armada el primero de enero de 1959.

A partir de entonces se produjo la ruptura del estado burgués neocolonial y la disolución del aparato represivo utilizado por las clases dominantes con vistas a mantener el férreo control dictatorial sobre la gran mayoría de la población. Por primera vez en un país latinoamericano era relevado totalmente el ejército profesional por el ejército insurgente (Ejército Rebelde), lo que garantizó la recién lograda soberanía nacional y la defensa de las transformaciones revolucionarias.

Simultáneamente a estos cambios, el Gobierno Revolucionario promulgó varias leyes de beneficio popular con el objetivo de redistribuir el ingreso nacional. El 17 de mayo de 1959 fue aprobada la primera ley de reforma agraria, la cual eliminaría el latifundio nacional y extranjero y entregaría las tierras a quienes la trabajaban.
A partir de las medidas radicales tomadas durante la primera década transformadora se fue generalizando el bienestar material y espiritual entre los más desposeídos y se fue produciendo la socialización del Poder Político.

Millones de hombres y mujeres que comenzaron a sentirse (y ser) verdaderos seres humanos se integraron desde entonces a las recién creadas organizaciones de masas y a las milicias populares para la defensa de la revolución, agredida desde sus inicios por el imperialismo norteamericano: nacía así la lucha política de todo el pueblo a partir de los comportamientos políticos masivos que son la base de la socialización del poder y conforman, en Cuba, el Poder Popular.

Las transformaciones revolucionarias, ya de naturaleza socialista desde fines de 1960, cambiaron aún más las condiciones de existencia de la población mediante el acceso equitativo a formas de desarrollo social nunca antes pensadas. Abrió a todos las puertas del conocimiento, salud, empleo, recreación, cultura; y con ellos el sentimiento extendido de una dignidad colectiva y de niveles de solidaridad nunca antes ejercidos.

El sistema político cubano forma parte de una totalidad social que ha estado en transformación continua desde 1959, desde ese punto de vista es un subsistema; como tal, su objetivo básico es lograr los cambios sociales inherentes a las metas que se propone el sistema en su conjunto. El mismo no existe como un fin en sí, sino para llevar a cabo el tránsito de toda la sociedad hacia su destino: la creación de un modo de vida opuesto al modo de vida burgués neocolonial existente en Cuba antes del triunfo revolucionario.

De ahí que el sistema político haya atravesado diversas etapas y la institucionalidad del estado haya sufrido cambios aunque desde los primeros momentos un elemento central ha estado siempre presente -con mayor o menor fuerza- en todas las etapas: la participación popular.

Esta participación no solamente podría ser identificada como comportamiento político y social de nuevo tipo, sino de hecho ha constituido demostración de consentimiento por medio de actividades prácticas específicas.

Durante la primera década revolucionaria fueron creados nuevos organismos centrales; el Consejo de Ministros, entidad existente antes del triunfo revolucionario, asumió funciones ejecutivas y legislativas y como pieza clave de descentralización desde las bases municipales se transitó por dos experiencias: primero, la creación de las Juntas de Coordinación, ejecución e inspección (JUCEI) y después la fundación del poder local. Ambas trataron de concretar formas adecuadas de representatividad entre las organizaciones de masas que ya habían sido creadas (las que se tratarán más adelante) y las administraciones a escalas municipal, provincial y nacional.

De las dos experiencias, el poder local tuvo más significación aunque su existencia fue breve. sin embargo dejó un conjunto de antecedentes que serían revaluados para incorporarlos al sistema actual.

Los primeros años de la década del setenta fueron decisivos para la puesta en práctica del poder popular. sería pensada una concepción general para la dirección estatal cubana y decidida la realización de un pilotaje en el occidente del país: el 21 de julio de 1974 fue constituida la Asamblea Provincial del Poder Popular de Matanzas. El seguimiento de tal experiencia permitió la corrección de determinados aspectos y por último, fue elaborada la estructura completa de los Órganos del Poder Popular.

El 10 de abril de 1975 inició el proceso de discusión del anteproyecto de Constitución de la República de Cuba. Participaron en ellas más de seis millones de personas, se hicieron cientos de sugerencias y, una vez culminado el proceso de discusión y modificación, fue sometido a referéndum el 15 de febrero de 1976. El 98% de los ciudadanos la aprobó. La Constitución entró en vigor el 2 de febrero de 1976.

Además de la Constitución, fue establecida una nueva estructura político-administrativa para el país y elaborado un calendario de elecciones para constituir los Órganos del poder popular en todo el territorio nacional.

Si una caracterización pudiera realizarse de forma resumida sobre el sistema político cubano, diremos que la participación popular tipifica a la democracia socialista cubana.

El sistema político cubano actual está conformado por:

Organización política, que es el conjunto de instituciones estatales, y organizaciones políticas, de masas y profesionales que dirigen el complejo proceso de creación de la sociedad socialista y cuya praxis tiende a privilegiar la activa participación popular en ella.

Relaciones, el sistema establece un determinado tipo de relaciones al interior de la organización política y entre ella y la sociedad..

Normas y regulaciones jurídicas, la Constitución de la República de Cuba, las diversas leyes, reglamentos y estatutos del estado y de los organismos, instituciones y organizaciones políticas, de masas y profesionales. (Duharte; 2000: 130)

Cultura e ideología políticas, orientadas a la transformación del individuo, proyectadas en función de la formación de un ser humano nuevo, cuyos valores, concepciones y actitudes se aproximen progresivamente al ideal socialista.

En 1975 se institucionalizó el sistema político y es el que, con determinadas modificaciones existe en la actualidad.

A continuación se describen brevemente los elementos conformadores del Sistema Político. La organización política cubana está integrada por:

  • Organizaciones Políticas.
  • Organizaciones de masas y profesionales.
  • Instituciones del Estado.

Las organizaciones políticas constituyen la vanguardia política de la revolución. Ellas son el Partido Comunista de Cuba y la Unión de Jóvenes Comunistas.

  • El Partido Comunista de Cuba (PCC): al que pertenecen voluntariamente más de un millón de ciudadanos adultos seleccionados por sus condiciones morales y políticas y disposición al sacrificio. Entre sus objetivos están la elaboración y socialización del programa de desarrollo de la transición socialista, la movilización de la población a través de las organizaciones de masas y la reproducción del consenso político. (Valdés; 1997)
  • La Unión de Jóvenes Comunistas (UJC): a la que se integran, también voluntariamente y por selección cerca de ochocientos mil jóvenes entre 14 y 30 años. Cumple tareas de socialización, reproducción del consenso y formación cultural e ideológica de la juventud cubana.

Las organizaciones de masas agrupan a los diversos sectores sociales, realizan numerosas acciones en zonas residenciales y barrios de las ciudades y de los campos, en los llanos y en los más intrincados parajes de las montañas, en los sindicatos desde las bases,en las aulas de todos los tipos y niveles de enseñanza.

Las principales son:

  • Comités de Defensa de la Revolución (CDR): creados en 1960 para la defensa del proceso de transformación revolucionaria, acosado y agredido desde un principio por el imperialismo estadounidense y la contrarrevolución interna. A los CDR pertenecen voluntariamente más de seis millones de adultos desde los 16 años. Han cumplido y cumplen diversas tareas sociales en el país. Es la organización más masiva y plural de las que existen en el país.
  • Federación de Mujeres Cubanas(FMC): creada en 1960 para agrupar a las mujeres en función de sus intereses de género, educarlas para la defensa de los mismos así como para cumplir otras muchas tareas revolucionarias. Unos tres millones de mujeres pertenecen a esta organización.
  • Central de Trabajadores de Cuba (CTC): es una poderosa organización sindical unitaria creada el 1939 para la lucha y defensa de los intereses obreros durante la república burguesa. La integran voluntariamente más de tres millones de afiliados. Cumple tareas sectoriales, productivas y de participación revolucionaria.
  • Federación Estudiantil Universitaria (FEU): es también una organización histórica; fue fundada en 1922 y asumió desde entonces una actitud patriótica de enfrentamiento a los gobiernos antidemocráticos y corruptos durante la república neocolonial. Hoy realiza acciones vinculadas a los intereses de los jóvenes universitarios, importantes tareas sociales y de defensa de la revolución.
  • Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media (FEEM): fue creada en 1970 con el propósito de integrar a los adolescentes que desean pertenecer a ella y movilizarlos para la realización de tareas propias de sus edades, desde sus centros estudiantiles. También cumple funciones de formación cultural e ideológica.
  • Organización de Pioneros de Cuba(OPC): fue creada en 1960 con el propósito de organizar a los escolares de enseñanza primaria y ejercitarlos para la selección y elección de sus dirigentes de aula y escuela, el análisis y discusión de sus problemas y posibles soluciones a los mismos, y en la realización de tareas de la revolución propias de sus edades. Es también una organización voluntaria.
  • Milicias de Tropas Territoriales (MTT): surgió en 1980 durante el período especialmente hostil de la administración Reagan de estados Unidos hacia la revolución cubana. Agrupa voluntariamente a dos millones de hombres y mujeres que se preparan para la defensa de la revolución en el terreno militar. Se entrenan en la concepción de la Guerra de todo el pueblo tomada de la experiencia vietnamita en su lucha contra la agresión estadounidense. Constituye una importante organización de apoyo a las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Como organización de masas para la defensa militar, surgió desde 1959 bajo la denominación de Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR).

Las Asociaciones Profesionales.

Muchas de ellas existen desde antes del triunfo de la revolución; otras han sido fundadas recientemente y asumen funciones de desarrollo profesional, realización de congresos nacionales e internacionales, talleres y seminarios de debate de ideas y proyecciones de trabajo profesional. Todas realizan, en determinados momentos, labores de asesoramiento calificado a las instituciones estatales y organizaciones partidistas con las cuales se relacionan para el desenvolvimiento y control de planes y programas de desarrollo económico, social, cultural, educacional, de difusión masiva, y muchos más.

Es necesario enfatizar que todas las organizaciones antes mencionadas (políticas, de masas y profesionales) cumplen tareas dirigidas a hacer avanzar la transformación social y a la generalización de valores y actitudes socialistas.

Instituciones Estatales | Las instituciones que constituyen el estado cubano son:

  •     El Poder Popular y sus órganos representativos.
  •     El Consejo de Ministros.
  •     Las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
  •     Los Órganos de Justicia.

El Poder Popular | Constituye un sistema integrado por:

  • Asamblea Nacional (parlamento): es el órgano supremo del poder estatal en Cuba que representa y expresa la voluntad soberana de todo el pueblo. Es el único órgano con potestad constituyente y legislativa en la República. Tiene facultades para acordar reformas parciales de la Constitución de la República, aprobar, modificar o derogar leyes, aprobar los planes nacionales de desarrollo económico y social así como el presupuesto del estado, declarar el estado de guerra en caso de agresión militar y aprobar los tratados de paz; designar al Consejo de Ministros; elegir al presidente, vicepresidentes y a los demás jueces del tribunal supremo popular, al Fiscal General y a los Vicefiscales generales de la República. Sus miembros, Diputados, son elegidos en votación directa y secreta por la población. Los diputados no se dedican a tiempo completo a esta actividad legislativa, ya que cada uno continúa realizando su trabajo específico, y por lo tanto no perciben salario, dieta, viático o cualquier otra prestación o beneficio por el desempeño de la labor para la que fueron elegidos. La Asamblea Nacional tiene un presidente, un vicepresidente y un secretario, que son elegidos por los diputados y sí dedican tiempo completo a esta responsabilidad. (Poder Popular, República de Cuba, 2001)
  • Consejo de Estado: representa a la Asamblea Nacional entre uno y otro período de sesiones, ejecuta sus acuerdos y cumple diversas obligaciones constitucionales. Tiene carácter colegiado y, a los fines internacionales, ostenta la suprema representación del estado cubano. Sus miembros y dirigentes son elegidos en votación directa y secreta por los diputados de la Asamblea Nacional. sus miembros no se dedican a tiempo completo a esta actividad. y, por lo tanto, no reciben remuneración ni beneficio alguno por ella. Tiene un Presidente y un secretario que sí están dedicados a ella a tiempo completo. (Poder Popular, ob. Cit.)

Comisiones de trabajo de la Asamblea Nacional

La Asamblea Nacional crea comisiones de trabajo que funcionan todo el año, integradas por diputados que tienen la función de llevar a cabo numerosas tareas, tales como: asuntos jurídicos y constitucionales, asuntos económicos, atención a la actividad productiva, atención a los servicios, a la educación, cultura, ciencia y tecnología, atención a la juventud, la niñez y la igualdad de los derechos de la mujer, entre otros. (Poder Popular, ob. Cit.)

  • Asambleas Provinciales: sus miembros, delegados, son elegidos en votación directa y secreta por la población y representan el máximo órgano del estado en las provincias. sus miembros no son profesionales de la actividad. Tiene un presidente, un vicepresidente y un secretario, elegidos por la propia asamblea que sí son profesionales. En los límites de su territorio cumplen y hacen cumplir las leyes y establecen la organización, funcionamiento y tareas de las direcciones administrativas subordinadas a ellas.
  • Asambleas Municipales (169 en todo el país): están integradas por delegados de circunscripciones, los que constituyen la base de toda la estructura estatal. No son profesionales. También cuentan con un presidente, un vicepresidente y un secretario elegidos por la asamblea que sí son profesionales. En los límites de su territorio cumplen y hacen cumplir las leyes. Las direcciones administrativas municipales son dirigidas y controladas por la asamblea, la cual está facultada para designar y/o remover a sus directores. (duharte; 2000: 1 1-1 2)

Como consecuencia de los cambios socio-económicos producidos por la revolución en la sociedad cubana, se hizo imprescindible elaborar una nueva Constitución que recogiera y ordenara jurídicamente los mismos. Fue redactado un anteproyecto, el que fue sometido a amplia consulta popular: en ella participaron seis millones de ciudadanos. El proyecto reelaborado a partir de la discusión popular fue sometido al análisis del primer Congreso del Partido (1975), el que se pronunció por la celebración de un referendo nacional para su definitiva aprobación. En el mismo participó el 99, 3 % de la población cubana mayor de 16 años y fue aceptada la nueva Constitución por el 98,6% de los votantes. (Duharte;2000:1 2)

La nueva Constitución cubana, de carácter socialista, fue proclamada y puesta en vigor el 2 de febrero de 1976. En 1992 se le introdujeron modificaciones al calor de un nuevo debate, amplio y abarcador, canalizado por el llamamiento al IV Congreso del PCC (1990), el cual constituyó un importante documento político que enfocó críticamente insuficiencias y deficiencias acumuladas y propuso líneas de acción para solucionarlas.

Ya, en ese momento, se había producido el proceso de transición hacia el capitalismo en los países de Europa oriental y se preveía una debacle en la Unión Soviética, lo cual significó para Cuba la pérdida de sus mercados y relaciones comerciales, económicas y financieras con esos países. Esta coyuntura fue aprovechada por los grupos ultraconservadores en los Estados Unidos para hacer aprobar las leyes Torricelli (1992) y Helms-Burton (1996) que extraterritorializaron las medidas de guerra económica contra Cuba. El país entró durante la década de los noventa en una profunda crisis económica. Inmerso en esa difícil situación, el IV Congreso del partido Comunista de Cuba celebrado en 1992 se pronunció por sugerir al Estado modificaciones en el sistema del Poder Popular. Las más importantes fueron: la creación de los Consejos Populares, nueva instancia de poder entre las circunscripciones y las Asambleas Municipales, y un nuevo procedimiento para la elección de los delegados a las Asambleas Provinciales y los diputados a la Asamblea Nacional.

Estos y otros cambios fueron recogidos por la Constitución, por los estatutos del Partido Comunista de Cuba y por la ley electoral. Desde el punto de vista de la democraticidad, ¿cuáles son los elementos que caracterizan al sistema político cubano?

En primer lugar, destacaríamos dos aspectos muy particulares del sistema, a los que ya se ha hecho alguna referencia más arriba:

  • Todos los representantes elegidos rinden cuenta de su labor periódicamente y sus mandatos pueden ser revocados en cualquier momento por los mismos que los eligieron.
  • La Revocación de Mandatos está recogida en la ley electoral y en el año 2000 fue aprobada una ley de Revocación de Mandatos.
  • Ningún representante (diputado o delegado de cualquier nivel) recibe remuneración alguna o dieta, o cualquier otro tipo de prestación o beneficio alguno, por el desempeño de la labor para la que fue elegido.
  • Como norma no son políticos profesionales.
  • Aquellos que sí son elegidos para dirigir temporalmente las asambleas, comisiones de trabajo o Consejos populares reciben el mismo salario que devengaban en el centro de trabajo de procedencia y al cual regresarán una vez concluido su mandato. (Poder Popular, ob. Cit.)

A partir de estas dos características distintivas, señalamos las siguientes que permiten comprender mejor el sistema:

  • Todos los ciudadanos cubanos eligen y son elegibles (desde los 16 y 18 años de edad respectivamente, si están en uso de sus facultades mentales y sus derechos civiles).
  • El voto es universal, directo y secreto a los órganos representativos y cargos de dirección del poder popular.
  • Ni el Partido Comunista de Cuba ni la Unión de Jóvenes Comunistas son organizaciones electorales. Ninguna postula ni promueve candidatos.
  • La nominación de los candidatos a delegados de las asambleas municipales se realiza en asambleas de masas en los barrios de residencia.
  • La nominación de candidatos a delegados de las asambleas provinciales y a diputados de la Asamblea Nacional se realiza por Comisiones de Candidaturas integradas por representantes de las organizaciones de masas y bajo la presidencia del representante de la Central de Trabajadores de Cuba.
  • Un alto porcentaje de delegados de circunscripciones, es decir, de la base, son nominados como delegados a las asambleas provinciales y como diputados a la Asamblea Nacional; esta última debe contar con un 50% de delegados de circunscripción entre sus miembros. El resto, son personalidades de la ciencia, la cultura, trabajadores destacados, atletas de alto rendimiento, estudiantes destacados, dirigentes de sectores clave de la economía nacional y los servicios, entre otros.

Para ser elegido a cualquier nivel del sistema del Poder Popular es necesario obtener el 50% más 1 de los votos válidos. Los procesos electorales son de dos tipos:

  • Las elecciones generales, que se efectúan cada cinco años para elegir a los diputados a la Asamblea Nacionaly a los delegados a las Asambleas Provinciales.
  • Las elecciones parciales, que se efectúan cada dos años y medio para elegir a los delegados a las Asambleas Municipales.
  • Con vistas a organizar, dirigir y validar los procesos electorales se crean comisiones electorales.

La Comisión Electoral Nacional es creada por el Consejo de Estado. Tiene facultades en todo el territorio cubano y selecciona a los miembros de las Comisiones Electorales Provinciales. Estas seleccionan a los integrantes de las Comisiones Electorales Municipales y estas últimas designan a las Comisiones electorales de circunscripción. Las Comisiones de circunscripción tiene múltiples funciones: organiza y lleva a cabo las asambleas de vecinos que nomina a los candidatos a delegados a las Asambleas Municipales; define los colegios y las mesas electorales de cada uno de ellos y hace públicos los resultados de las votaciones de los colegios.

Otras instituciones del Estado cubano son:

El Consejo de Ministros: es el gobierno de la república de Cuba, máximo órgano ejecutivo y administrativo articulado con el Consejo de Estado y seleccionado por éste. Los Ministerios dirigen, orientan y controlan el desarrollo de las ramas de la producción y los servicios, de la economía nacional en general, de las Fuerzas Armadas, de la política exterior e interior, del comercio exterior e interior, en fin de todas las actividades que lleva a cabo el país. El Consejo de Ministros tiene un presidente, un secretario y varios vicepresidentes. Todos son profesionales.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias: que están integradas por tres ejércitos: Ejército Occidental, Central y Oriental y la Marina de Guerra revolucionaria. Se agrupan y son dirigidas desde el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Policía Nacional Revolucionaria y órganos de la seguridad del Estado: se responsabilizan con el orden interior del país y están dirigidas desde el Ministerio del Interior.

Organos de Justicia:

Tribunal Supremo Popular: máximo nivel de justicia de la República, cuyos jueces son seleccionados por la Asamblea Nacional.

Tribunales Provinciales: cuyos jueces son seleccionados por las respectivas Asambleas Provinciales.

Tribunales Municipales (169): cuyos jueces también son seleccionados por las respectivas Asambleas Municipales. Todos estos tribunales cuentan además, con un Juez lego.

Otras Consideraciones:

La participación popular es la característica distintiva del sistema político cubano actual, porque forma parte de la concepción revolucionaria cubana sobre la transformación social y la formación de una conciencia socialista.

Ella toma cuerpo en la discusión y debate de proyectos de leyes, reglamentos, programas de ajuste económico, proyecciones de desarrollo nacional y en los sistemáticos procesos de rendición de cuentas ante la población de los delegados de las Asambleas Municipales. En estos procesos, la población tiende progresivamente a ejercer poder de decisión, que resulta la razón de ser y la esencia de toda participación.

Otras formas participativas pueden ser señaladas, entre ellas la participación social en proyectos de transformación de barrios y comunidades, los cuales se extienden a través de todo el país. Aún en la situación de restricciones que impone la crisis económica, la participación popular tipifica y caracteriza a la democracia socialista cubana. Del sistema social emanan las condiciones que la hacen posible. Surge, se desarrolla y mantiene porque descansa en la continuada redistribución de la riqueza social.

La transición socialista transformó las condiciones de existencia de la población mediante el acceso a formas de desarrollo social nunca antes pensadas. Abrió las puertas del conocimiento, salud, empleo, cultura, recreación y, con ello, la percepción generalizada de una dignidad compartida entre todos y niveles de solidaridad nunca antes ejercidos.

En momentos tan difíciles como los actuales, la revolución no ha renunciado a la redistribución continuada, aunque el país genera mucha menos riqueza social que en períodos anteriores. Surge, se desarrolla y mantiene porque forma parte de las nuevas formas de comprender y hacer política.

La revolución produjo desde su triunfo, la socialización del poder político porque la efectiva distribución de la riqueza social crea bienestar y también crea poder.

Millones de hombres y mujeres que comenzaron a sentirse y ser verdaderos seres humanos, se integraron entonces a las organizaciones sociales y de masas y a las milicias revolucionarias: nacía así la lucha política de todo un pueblo a partir de los comportamientos políticos masivos que están en la base de la socialización del poder y conforman en Cuba el poder popular. Durante la crisis y, sobre todo recientemente, se ha profundizado la participación popular a través de la batalla de ideas y la masificación de la cultura, lo que contribuirá a hacer más consciente la participación social.

Surge y se desarrolla porque ha formado parte del nuevo modo de vida: es actividad sistemática de autoeducación. La profunda interrelación dialéctica entre la modificación de las circunstancias y la actividad humana ha influido efectivamente en la formación de actitudes, conductas y valores socialistas entre las generaciones directamente involucradas en la creación del nuevo modo de vida. Se realiza como consenso activo hacia la revolución. Esta participación no sólo podría ser identificada como comportamiento político y social de nuevo tipo, sino de hecho constituye demostración de consentimiento. Entre otras características que no trato, la participación, órganicamente funcional a la sociedad y no adherida a ella formalmente es lo que permite afirmar el carácter democrático del sistema político cubano.

Las formas prácticas en que ese poder es ejercido como democracia socialista han tenido que ser creadas sobre la marcha, y por supuesto, son susceptibles de ser perfectibles. En realidad, los avances extraordinarios que el nuevo poder político socialista introdujo en haras de la democratización de la sociedad, comparado con el existente antes del triunfo revolucionario, no nos exonera de reconocer las tensiones presentes entre el poder y el proyecto; entre la necesidad de garantizar la consolidación del orden vigente y la impostergable necesidad para el proyecto posible en las condiciones actuales, de promover violentaciones en los comportamientos políticos que contrarresten las consecuencias negativas de la naturaleza de los cambios en curso. Es imprescindible generalizar la movilización político-ideológica popular que permita neutralizar sus efectos, y, en este sentido, la batalla de ideas, iniciada a partir de la lucha popular por la devolución a Cuba del niño Elián González, secuestrado en Estados Unidos por los grupos contrarrevolucionarios, constituye un momento crucial.

Por Delia Luisa López García. Guía para comprender el Sistema Político cubano actual.