Los Libertarios y las lecciones del Golpe de Estado en Chile (11 de Septiembre de 1973)...

El siguiente, es un artículo originalmente redactado para una edición de la revista anarco-comunista chilena Hombre y Sociedad especial por el 30 aniversario del Golpe de Estado y la inauguración de la dictadura de Pinochet. Este número, por una serie de razones, nunca apareció y el artículo no fue utilizado, salvo como base para redactar un documento del Congreso de Unificación Anarco-Comunista el cual fue distribuido en las manifestaciones de aquel entonces (2003). Lo reproducimos en esta ocasión, pues creemos que nunca se puede insistir lo suficiente en la necesidad de aprender de las dolorosas lecciones que nos deja la dictadura pinochetista y el Golpe que la llevó al poder. Hoy, a 35 años de tan fatídico acontecimiento, la urgencia de dar esta discusión se mantiene. Por último, hemos decidido añadir al artículo, una entrevista a uno de los dirigentes históricos del movimiento poblacional, y militante del MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria), Víctor Toro, publicado en época de la Unidad Popular por la revista Punto Final. Creemos que hay elementos de reflexión interesantes que dejan ver los procesos subterráneos que se incubaban en la experiencia reformista y que marcaban probables puntos de fuga desde el movimiento revolucionario.   Los libertarios y las lecciones del golpe militar de Chile   El Golpe militar en Chile ha sido un proceso de la más honda significación, que cambió el rostro del país y la subjetividad de nuestro pueblo; que incorporó profundas reformas al sistema de explotación de la clase trabajadora, y que puso el aparato productivo de cabeza, modernizándolo, en un sentido capitalista, para satisfacer mejor las necesidades de ganancia de la parásita clase patronal. Por ello se hace necesario que los revolucionarios sean capaces de extraer las necesarias lecciones de este doloroso proceso, con fines de no volver a cometer los mismos errores que permitieron que tal proceso sucediera como sucedió, y que nos sirva para pensar, a futuro, un proyecto social transformador, que resuelva en favor del pueblo el conjunto de profundas contradicciones que hoy dividen nuestra sociedad. Hoy en día es necesario conocer en profundidad los procesos que se han activado con el Golpe y qué significan para la elaboración de un proyecto libertario. Hoy, que el Gobierno a través de todos los medios a su disposición, habla de reconciliación, perorata a la cual se une la derecha a coro, tenemos que tener muy en claro lo que ello significa. Significa sólo su voluntad de borrar de la memoria histórica el duro shock al que se vio sometida la clase trabajadora de nuestro país en el tránsito al capitalismo neoliberal. Significa, a lo más, el deseo de parte de la burguesía de reconciliarse con SU PROPIA CONCIENCIA y blanquear así las manchas de sangre popular que la tiñen. Pero en ningún caso significa un gesto de querer abandonar el modelo que tantos beneficios le ha reportado, ni podemos esperar que la burguesía tome tal iniciativa, pues tal cosa, sería un acto suicida de su parte. Entonces, el discurso de la reconciliación es, por fuerza de los hechos, un discurso absolutamente ajeno al pueblo y sus intereses. Hablar de reconciliación en el Chile de hoy, aunque se intente en cuanto discurso, disfrazar de “izquierda”, no es más que claudicar frente a la hegemonía empresarial y burguesa. Lo de la reconciliación no nos va ni nos viene, pues ¿qué hay que reconciliar? ¿Es posible reconciliar los intereses de las clases antagónicas? ¿Es posible reconciliar los intereses de quienes quieren igualdad y libertad, con los que han puesto dictaduras y están interesados sólo en su ganancia, aunque ello acarree la miseria generalizada? No, sabemos que no es posible. Y tan grave como ello, el discurso de la reconciliación no sólo significa un blanqueamiento para la transición al neoliberalismo, borrando la sangre que ha quedado en el camino, sino de uno u otro modo, implica asumir los “errores” de ambas partes; y nos quieren hacer creer...

11S – A 40 años del golpe de estado en Chile...

Hoy 11 de septiembre tenia lugar el golpe de estado en Chile, golpe que se venia gestando desde que el “Poder Popular”, empoderado en la figura de Salvador Allende, accedió al poder en Chile en 1970. La batalla de Chile es considerado como uno de los mejores 10 mejores documentales políticos de la historia. No es una película de archivo: es un documento filmado en el momento mismo de producirse los hechos y narra los acontecimientos sucedidos entre 1971 y 1973, el ultimo año del gobierno de Salvador Allende antes del golpe de estado encabezado por Pinochet. Jorge Müller Silva (el cámara del film) fue secuestrado por la policía militar de Pinochet en noviembre de 1974. Hasta hoy se desconoce su paradero. Es uno de los 3.000 desaparecidos de la dictadura. La batalla de Chile [parte I] | La insurrección de la burguesía – http://bit.ly/1ezsnMA Salvador Allende pone en marcha un ambicioso programa de transformaciones sociales y políticas para modernizar el Estado y frenar la pobreza. Desde el primer día los sectores más conservadores organizan contra él una serie de huelgas coordinadas mientras la Casa Blanca le asfixia económicamente. A pesar del boicot y el bloqueo parlamentario (la oposición rechaza casi todos los proyectos de ley), los partidos que apoyan a Allende –en marzo de 1973– obtienen un resultado sorprendente: el 43,4 por ciento de los votos. La derecha en su conjunto comprende que los mecanismos legales ya no les sirven para expulsar del poder a Allende. De ahora en adelante su estrategia será la del golpe de estado. La batalla de Chile [parte II] | El golpe de Estado – http://bit.ly/1amVd0c Entre marzo y septiembre de 1973 la izquierda y derecha se enfrentan en todas partes: en la calle, las fábricas, los tribunales, las universidades, el parlamento y los medios de comunicación. Estados Unidos continúa financiando las huelgas principales (paro del cobre y paro del transporte) a la vez que fomenta el caos social. Allende trata de llegar a un acuerdo con las fuerzas del centro político –la Democracia Cristiana–, sin conseguirlo. Las propias contradicciones de la izquierda aumentan la parálisis. Los militares empiezan a conspirar en Valparaíso. Un amplio sector de la clase media alienta la “desobediencia” y apoya la guerra civil. Los militares empiezan el allanamiento sistemático de fábricas en busca de armas (que no encuentran). Casi un millón de personas desfila ante Allende el día 4 de septiembre. El día 11 de septiembre Pinochet bombardea el palacio de gobierno. La batalla de Chile [parte III] | El Poder Popular – http://bit.ly/18Rv5qT Al margen de los grandes acontecimientos que narran los filmes precedentes, ocurren también otros fenómenos originales, a veces efímeros, incompletos, que recoge la tercera parte de esta trilogía. Numerosos sectores de la población y en particular las capas populares organizan y ponen en marcha una serie de acciones colectivas: almacenes comunitarios, cordones industriales, comités campesinos, etc., con la intención de neutralizar el caos y apoyar a Salvador Allende. Estas instituciones, en su mayoría espontáneas, representan un “estado” dentro del...