Soldados griegos se niegan a participar en la guerra de Siria...

“Los soldados griegos no se convertirán en carne de cañón de los monopolios que desencadenan sus guerras para aumentar sus ganancias.”       En tres cartas hechas públicas, los soldados griegos se oponen  a la participación en la guerra de Siria. Los soldados en servicio militar en el campo “Vertsonis” en Lemnos, señalan que “hemos decidido enviar esta carta para expresar nuestra oposición a los preparativos de guerra de los Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN contra el pueblo sirio. Los jóvenes soldados de Grecia no tienen ningún interés en las guerras del imperialismo. No tenemos nada en común con los “aliados” del país que crean la pobreza y la migración. El pueblo griego no tienen nada que ganar con la participación del país en la guerra. Los ganadores serán sólo los intereses de las grandes empresas que realizan inversiones en la región”. Por otra parte Los soldados del escuadrón 193.a Multiple Rocket Launcher en Eleutheroupoli estado Kevala, en su carta exponen: “Vemos con horror la preparación de un nuevo crimen contra el pueblo sirio. Con el pretexto de la utilización de armas químicas (de acuerdo a lo que es conocido por todos, el uso de sustancias químicas peligrosas que se ha hecho por las llamadas fuerzas disidentes), los Estados Unidos y la Unión Europea están preparando un nuevo ataque con el fin de poner las manos en la riqueza de las rutas del petróleo y el transporte. Saben bien que nunca se han preocupado por los derechos humanos y la paz“[…]“Es exactamente la misma excusa que usaron hace unos años con el derramamiento de sangre del pueblo iraquí. Los soldados griegos tienen el deber de defender las fronteras de nuestro país. Cualquier participación directa o indirecta de Grecia en la guerra pone en peligro los derechos de soberanía...

Grecia acordó con la Troika un nuevo plan de ajuste...

Los organismos internacionales de crédito lograron imponerle a Grecia un nuevo programa de ajustes como condición para destrabar un tramo de financiación de 6800 millones de euros. El “rescate” se otorgará de modo escalonado bajo exigencia de que el gobierno heleno cumpla con una reforma estatal y administrativa que prevé el despido de miles de empleados públicos. Mientras, a diario se llevan a cabo movilizaciones de repudio en las calles y los sindicatos ya convocaron a una huelga general. El acuerdo se pactó entre el ministro de Reforma Administrativa, Kyriakos Mitsotakis y representantes de la Comisión Europea (CE), Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional (FMI) –la denominada Troika Financiera-. En el mes de abril se había presentado una propuesta que tenía como eje los recortes y reducción de lo que los neoliberales denominan “reducción del gasto público”. En ese marco la iniciativa preveía el despido de dos mil empleados públicos antes de la mitad de año e igual cantidad antes de diciembre.  También se dictaminó que alrededor de 25 mil empleados debían ingresar en un esquema de “movilidad” en el que se le reducirían los salarios. El día lunes pasado se concretó una reunión de los ministros de Finanzas de la zona euro, luego de la cual el presidente del Eurogrupo, el holandés Jeroen Dijsselbloem,  presentó un informe en el que sostienen que  “Grecia ha hecho avances en la puesta en marcha de reformas estructurales y fiscales, que condicionan el desembolso de la ayuda, aunque en algunas áreas el ritmo ha sido demasiado lento”. Allí se decidió que en las próximas semanas se entregarán 2500 millones de euros desde el fondo de rescate europeo. Otros 1500 millones de euros serán aportados por los bancos centrales europeos y el FMI destinará 1800 millones en agosto. Por último, en el mes de octubre Grecia recibirá mil millones de euros, la mitad a cargo del bloque euro. Desde el martes, las calles de Grecia fueron tomadas por movilizaciones en protestas por la nueva entrega a los organismos financieros. También se concretaron manifestaciones frente al Parlamento en señal de repudio a la sumisión a las políticas del Ejecutivo de Adonis Samaras.  En ese marco, la Confederación de los Sindicatos de Empleados Públicos  (ADEDY) y la Confederación General de Trabajadores Griegos  (GSEE) convocaron a una huelga general para el próximo 16 de julio en repudio de las políticas neoliberales. “En un país donde el desempleo ha alcanzado el 30 por ciento y el 60 por ciento para los jóvenes, donde la sociedad se empobrece rápidamente y el estado del bienestar ha sido destruido, las nuevas medidas llevarán a un incremento del desempleo y la pobreza de la sociedad griega”, denunciaron los sindicatos en la convocatoria. Se estima que el 19 de julio podría votarse en el Parlamento la aprobación de los ajustes acordados entre la Troika, el gobierno heleno y los ministros de la eurozona. En pos de sostener la proclamada estabilidad en la eurozona, la Troika impuso su “plan de rescate”  que implicó la inyección de 110 millones de euros en el 2010, y de 130 millones en el 2012. A cambio, Grecia debió atarse a un estricto plan de ajuste neoliberal, el cual volvió a actualizar. por PIA...

Europa del Este como periferia: El canto de cisne de Rumanía o algunos apuntes sobre la desaparición del Estado rumano...

Excelente texto que relaciona la triste realidad socio-económica de Rumanía con la caída del anterior estado socialista y la consiguiente deriva de privatizaciones, saqueo económico y subyugación política e ideológica a los intereses transnacionales que trajo la llegada del neoliberalismo al país y su posterior entrada en la Unión Europea.   La vivienda, la sanidad y la educación dejaron de ser derechos para la población rumana con la llegada del capitalismo. Estampa del Bucarest de los años 90. Paro, abandono e indigencia. La pobreza y los desequilibrios, a día de hoy, son las señas de identidad de la Rumanía de la UE. A pesar de tener una licenciatura en filosofía y coordinar con algunos colegas una plataforma on-line dedicada a la crítica social, al análisis político e ideológico desde una perspectiva de izquierdas, no soy un teórico. Soy un escritor y un producto del Este Comunista y Poscomunista (he vivido en la URSS, Moldavia y Rumanía), observo con mucha inquietud lo que sucede en esta zona y me implico con entusiasmo. A continuación, intentaré contarles una historia, tejer algunas ideas sobre un país del que soy ciudadano: Rumanía. Espero que las siguientes líneas nos ayuden a comprender mejor lo que sucede en la “periferia del capital”, en Europa del Este, al tomar como punto de partida el caso concreto de Rumanía. Y he aquí el comienzo de la historia…   ¿De dónde comenzamos a comprender la patria? Si desean entender algo sobre Rumanía, les voy a proporcionar un par de consejos. Para empezar, les recomiendo no leer la prensa generalista, no ver las noticias de la televisión y sobre todo no informarse a partir de los intelectuales del establishment. No obtendrá ninguna respuesta interesante de su parte, como mucho les ofrecerán una serie de tópicos que pertenecen al discurso del poder dominante. En cuanto a los políticos, ya no hace falta mencionarlos, porque ellos son un problema universal. Si quieren comprender algo sobre lo que ocurre en Rumanía, mejor hablen con el taxista, el portero, el mendigo del rincón de la calle, la gente que compra en el mercado, pero sobre todo, estaría bien que visiten las tabernas de las pequeñas ciudades y de los pueblos. La gente sencilla les explicará de una manera sintética y con riqueza estilística, aunque a veces un pelín vulgar, sus graves problemas y la dura realidad del país. Son los únicos que pueden realizar un radiograma muy preciso de la realidad rumana, mientras que la élite política, intelectual y mediática se encuentra completamente desconectada de la realidad. Si de veras quieren obtener una imagen profunda de Rumanía, vayan allí durante el otoño, durante las procesiones suscitadas por la celebración de las reliquias de algunos santos ortodoxos. Asistirán a una inmensa cola, que se alarga kilómetros y que os conduce de la Catedral a la Casa del Pueblo (el edificio del Parlamento construido por Ceausescu). Se vislumbrará una realidad muy dura: decenas de miles de personas que hacen cola durante días y noches sólo para tocar durante unos segundos un cadáver al cual imploran traerles una brizna de felicidad. Gente desesperada, de espalda al Parlamento del país y mirando con esperanzas hacía este cadáver momificado. Cuando la política ha sido disuelta, destrozada, cuando el país se volvió pedazos y la economía se privatizó y convirtió en chatarra, cuando el trabajo llegó a ser un privilegio, entonces la gente dirige su mirada sólo hacia unas reliquias. Sobre el latido de un país antes de su fallecimiento Primero a tomar el pulso. Hace poco se realizó un censo que finalizó de forma catastrófica: ni siquiera a fecha de hoy sabemos los resultados. Y los números que tenemos a disposición resultan inciertos. Un Estado que no sabe y no es capaz de contar a sus ciudadanos ya no puede existir, o tal vez ni siquiera se merece existir. El ciudadano de un país, es, en el fondo,...