UN AÑO SIN EL COMANDANTE CHÁVEZ...

Dentro de la campaña mundial “Por aquí pasó y en el pueblo se quedó” las organizaciones y colectivos firmantes de este manifiesto queremos hacer público nuestro reconocimiento y respeto a quien fue Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y Comandante de la “Revolución Bolivariana”, el compañero Hugo Rafael Chávez Frías cuando se cumple el primer aniversario de su fallecimiento. Con Chávez se produce un cambio de ciento ochenta grados tanto en la República de Venezuela como en el ámbito Latino Americano y Caribeño: Nuestra América pasa de ser el “patio trasero” del Gran Hermano del Norte a consolidar su autodeterminación e independencia nacional. Sin Chávez es inconcebible el nacimiento de instituciones supranacionales de integración Latino-Americanas como UNASUR (Unión de Naciones Suramericanas) espacio integrado en lo político, social, cultural, económico, financiero, ambiental y de infraestructura, la ALBA (Alianza Bolivariana de los Pueblos de Nuestra América) que concentra sus esfuerzos en la superación de las desigualdades sociales, la CELAC (Comunidad de Estados Latino Americanos e Caribeños) que busca consolidar a Nuestra América como polo de referencia internacional. Cabe señalar el gran éxito del último encuentro realizado en La Habana donde se declara a América Latina y el Caribe territorio de paz, libre de armas nucleares y donde las diferencias entre los pueblos se resuelvan mediante el diálogo y las leyes internacionales, así mismo, se declara como política prioritaria el combate contra los desequilibrios sociales y el firme propósito de finalizar con la pobreza. Chávez, invicto electoralmente durante 15 años, es una pieza fundamental en el diseño de un mundo multipolar y pluricéntrico, y en la búsqueda de la Paz y el respeto entre los Pueblos. Mientras en la Europa desarrollada y del “bien estar”, millones de trabajadores y trabajadoras son abocados al paro y la...

“Por ahora”, dos palabras que anunciaron el fin de un ciclo histórico en Venezuela....

  Fueron pronunciadas el 4 de Febrero de 1992  por, el entonces Teniente Coronel del Ejército de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Frías. Lo hizo frente las cámaras de televisión tras el fracaso de la “Operación Zamora”, insurrección cívico-militar que acababa de dirigir contra el gobierno neoliberal de Carlos Andrés Pérez. En ella participaron más de 2000 soldados venezolanos, jóvenes en su inmensa mayoría. En 1983, Chávez había fundado junto con otros militares el Movimiento Bolivariano Revolucionario 200  inspirado en los ejemplos de Simón Bolívar (a 200 años de su nacimiento), Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora, en una suerte de adaptación de sus pensamientos y legados históricos a la actualidad latinoamericana de aquel momento. Aquel fue el germen ideológico que dio origen al 4F, aunque esta rebelión fue en realidad la culminación de un proceso de unidad con movimientos sociales y grupos estudiantiles universitarios que ayudaron a planificar y ejecutar la operación, desarrollada en la madrugada del 3 al 4 de Febrero de hace 22 años. Esta insurrección tuvo como protagonista social al pueblo venezolano, sujeto histórico que catapultó las condiciones materiales para el levantamiento armado. En la luna de aquella noche se reflejaron las resistencias estudiantiles, los movimientos sociales y obreros, los miles de pobres masacrados en el Sacudón de 1989 o ese pueblo armado que había ido marchando a las montañas para resistir frente a la salvaje represión instutucionalizada por el puntofijismo político. Las lógicas establecidas por el capital se habían impuesto prácticamente en toda la geografía mundial y Latinoamérica no era una excepción. El contexto internacional de reciente desmoronamiento de la URSS y caída de los mercados socialistas había dejado a las propuestas emancipadoras de clase huérfanas, desorientadas y sumamente fraccionadas. Los estados nacionales asentían arrodillados ante las directrices del Gobierno de los EE. UU. y las grandes multinacionales, inspiradas por las recetas político-económicas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), que estaban propiciando escenarios de pobreza masiva en todo el área. En Venezuela ese fundamentalismo de mercado se tradujo en un programa neoliberal de reformas iniciado en 1989 denominado el “Gran Viraje”. Este eufemismo resumía un “paquete económico” de duras medidas tutelado por el FMI y el BM y basado en el cumplimiento sumiso de las directrices del “Consenso de Washington”. Estas políticas anudaban la soga de la deuda ilegítima en el cuello de las mayorías populares venezolanas, condenando de por vida a millones de familias (con sus descendencias) a la más absoluta miseria y abandono social. Esa inmensa parte del pueblo venezolano ya venía sufriendo las consecuencias de una fuerte recesión económica generada por la burbuja del boom petrolero y su posterior crisis en la década de los 70. Pero pese a ser un país rico en recursos, solo existía futuro para una minoría multimillonaria, corrupta y parasitaria. Las directrices del Consenso de Washington se componían -en lo económico- de los siguientes puntos: – Disciplina presupuestaria (los presupuestos públicos no pueden tener déficit). – El gasto social se elimina (ya que el gasto público debe concentrarse donde sea más rentable). – Reforma impositiva (ampliar las bases de los impuestos y reducir los más altos). – Liberalización de los tipos de interés. – Un tipo de cambio competitivo de la moneda. -Liberalización del comercio internacional (disminución de barreras aduaneras). – Eliminación de las barreras a las inversiones extranjeras directas. -Privatización (venta de las empresas públicas y de los monopolios estatales) -Flexibilización laboral. -Desregulación de los mercados. -Protección de todo tipo de propiedad privada, cualquiera que sea su actividad, productiva o improductiva. La insurgencia cívico-militar del 4 de febrero de 1992 (igual que el Caracazo en 1989), fueron gritos de un pueblo harto que se sublevó ante el abandono, la marginación social y el empobrecimiento de las mayorías. Que se rebeló frente a la represión, las persecuciones y las desapariciones. Que se levantó contra la entrega de los recursos naturales al capital extranjero, la corrupción y el manejo de su país por parte de...

Comunas en Venezuela: un peligro estratégico para el imperialismo...

El día 12 de noviembre de 2013, más de 800 delegados y delegadas de la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora (CRBZ) -una de las mejores expresiones del pueblo organizado en Venezuela- realizaron una asamblea nacional en plena Caracas, capital del país. Convocados bajo el lema, “¡Contra el Imperialismo y la Guerra Económica, Contraofensiva Popular y Revolucionaria!”, la asamblea reunió a cientos de luchadores sociales de base, en su gran mayoría campesinos/as y comuneros/as. Además de la CRBZ y su diputado Orlando Zambrano, estuvieron presentes, entre otros, los dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Freddy Bernal, Héctor Navarro, Jesús Farías, como también representantes del Gobierno Nacional como la Ministra del Poder Popular para la Mujer e Igualdad de Género, Andreína Tarazón; el Ministro del Poder Popular para las Comunas y los Movimientos Sociales, Reinaldo Iturriza, y el Presidente del Instituto para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes y Servicios (INDEPABIS), Eduardo Samán. En el contexto de la gran asamblea del pueblo organizado, Resumen Latinoamericano tuvo la oportunidad de entrevistar a Duilliam Virigay, vocero nacional de la CRBZ y responsable del Frente Nacional Comunal Simón Bolívar (FNCSB), instrumento de la Corriente destinado a construir y organizar su trabajo comunal en el país.         -En el contexto de esta Asamblea Nacional de la CRBZ, ¿podrías explicar cómo surgió el trabajo comunal dentro de la Corriente y por qué? -El primer movimiento que surgió, antes de nacer la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora, fue el Frente Nacional Campesino Ezequiel Zamora (FNCEZ). El Frente Campesino empezó a estructurarse a partir de la lucha por la tierra, desde los años 98 y 99. En ese momento comienza una lucha a muerte en Venezuela por la tierra. Para estos momentos estamos...

El legado de Chávez: reflexión mirando a la izquierda del estado español...

Si bien es cierto que el pensamiento entorno a la figura de Chavez, a raíz de su fallecimiento, ha dado un giro, sigue teniendo un lastre que asocia su imagen a la de un personaje excéntrico, que nos hacía gracia y despertaba nuestras simpatías por su desplantes públicos al imperio Estadounidense. En un determinado espectro de la izquierda europea no se acaba de tomar en serio lo que representaba, no se acaba de entender su legado y lo que ha supuesto, no solo para Venezuela, si no para toda América Latina. El siguiente articulo da las claves para entender lo que aún hoy en día  a pesar de su muerte, representa y es Hugo Chavez. El titulo original del articulo es “El legado de Chávez: reflexión mirando a la izquierda española”.   Chávez: un espejo para la decadencia de Europa Un mes antes de la muerte del Presidente Chávez, la oposición peleaba por ver quién iba a ser el candidato que contendiera contra Nicolás Maduro, el Vicepresidente en quien Chávez había depositado su confianza política. Para esa oposición, Maduro no pasaba de ser un “autobusero”, un despreciable trabajador a quien no iban a permitir acceder al Palacio de Miraflores. Los millones de venezolanos que asistieron a la capilla ardiente cambiaron las tornas del debate. La discusión pasó a protagonizarla una vergonzante huida: todos, en esa oposición que se las prometía felices con Chávez enfermo, leyeron ese masivo apoyo de un pueblo en la calle a su desaparecido comandante como la garantía de una sonora derrota anunciada. Maduro iba a ganar aún más votos que su mentor. Sólo “in extremis”, Capriles aceptó volver a presentarse, aunque dejando una puerta abierta para retirarse si las encuestas del último momento confirmaban un nuevo revolcón. Como algunos medios recogieron, Chávez, como un Mío Cid caribeño, ganaba una nueva...

¿Brotará el socialismo del chavismo?...

Desde hace varios años Venezuela es el principal laboratorio latinoamericano de transformaciones políticas y sociales. En toda la región se observa con gran expectativa que sucederá con el chavismo sin Chávez. Es indudable que el país ingresará en etapas muy diferentes si el proceso se radicaliza o estanca.   VARIEDAD DE CONSPIRACIONES   La derecha intentó desconocer un acto comicial realizado con el “mejor sistema electoral del mundo”. Esta calificación pertenece al ex presidente norteamericano Carter, que ponderó las virtudes del voto electrónico, la fiscalización internacional, el poder electoral independiente y las auditorías incorporadas. Esta transparencia fue confirmada en la reciente elección por comités de expertos y observadores de organismos mundiales. Capriles no aportó ninguna prueba de fraude, exigió verificaciones que ya fueron realizadas y propuso formas de conteos que recrearían las anomalías del viejo sistema manual. La reducida diferencia a favor de Maduro (50,75 % frente 48,98%) no es tan inusual. Se registró en otras elecciones venezolanas (1968, 1978) y en varias norteamericanas (Kennedy triunfó sobre Nixon por 49.7 % a 49.6 % en 1960). Numerosos comicios recientes (por ejemplos italianos) se han definido por algunos miles de votos. Lo que no perpetró Maduro fue el fraude realizado por George Bush en el 2000, para apropiarse de la victoria de su rival Gore (48,4 % frente 47,9%), mediante una maniobra del colegio electoral de la Florida. Cuando Chávez perdió por escaso margen en el 2007 reconoció de inmediato la derrota. Maduro había anticipado que con un solo voto de diferencia en su contra entregaba el gobierno y con el mismo margen a su favor asumiría de inmediato. Conocidos los resultados definitivos se limitó a cumplir su promesa. El intento golpista irrumpió de inmediato con 8 asesinatos, decenas de heridos, incendios en las sedes...