Boko Haram: el brazo armado del Occidente para desestabilizar Nigeria y expulsar a China del Golfo de Guinea...

Los amigos de Nigeria no son los que, a través de unos medios de comunicación sobreestimados, proponen su “ayuda” para luchar contra la secta islamista. Más bien se trata de abrazar el enemigo para mejor asfixiarlo. Primer país productor de petróleo en África y sexto mundial con una producción de 2.5 millones de barriles por día, Nigeria cometió el «crímen » de ceder algunos pozos de petróleo a China. Una competencia juzgada insoportable para los Estados Unidos, Francia e Inglaterra, que bombean el petróleo nigeriano sin preocupaciones desde hace 50 años. Por su parte, las petromonarquías árabes están trastornadas ante una Nigeria demasiado potente, que puede dejar de someterse al dictado de Arabia Saudí y Qatar en el mercado de petróleo y gas. A la imagen de Irán (segundo productor de petróleo y gas) y Venezuela (quinto), que son soberanos en la explotación de su petróleo. Boko Haram es el caballo de Troya que utilizan las potencias imperialistas para oponerse a China y arruinar la primera potencia económica africana que es Nigeria, y dividirla en dos como hicieron en Sudán.     Unas preguntas para romper el tabú Primera potencia económica africana desde el primer trimestre 2014, primer país productor de petróleo en África, Nigeria, que por otro lado mantiene su cómodo rango de primera potencia demográfica del continente (180 millones de habitantes), llama cada vez más la atención de los medios de comunicación. Particularmente, en las cadenas de televisión o en las columnas de periódicos, donde a esa triple potencia que es Nigeria, de ahora en adelante se la  reduce a un nombre que ha pasado a ser su sinónimo: Boko Haram. Presentado por los «grandes» medios de comunicación «presstituidos» (juego de palabras en inglés, NdT) como un grupo de «locos de Dios»,...

Geopolítica de la guerra contra Siria y de la guerra contra Daesh...

Este análisis expone las causas geopolíticas del fracaso de la guerra contra Siria y los verdaderos objetivos de la supuesta guerra contra el Emirato Islámico. Es especialmente clarificador para quien aspire a entender el panorama de las relaciones internacionales en este momento y los conflictos en el Levante (Irak, Siria y Líbano).     Las tres crisis en el seno de la coalición estadounidense En este momento estamos viendo la tercera crisis que tiene lugar en el bando de los agresores desde el inicio de la guerra contra Siria.  En junio de 2012, durante la conferencia Ginebra I, que debía iniciar el regreso a la paz y organizar una nueva repartición del Medio Oriente entre Estados Unidos y Rusia, Francia –donde Francois Hollande acababa de ganar la elección presidencial– planteó una interpretación restrictiva del comunicado final de aquel encuentro. Y después organizó la reanudación de la guerra, con la complicidad de Israel y Turquía y con el apoyo de la secretaria de Estado Hillary Clinton y del director de la CIA David Petraeus.  Cuando el presidente Barack Obama sacó del juego a Hillary Clinton y David Petraeus, Turquía, junto con Israel y Francia, organizó el ataque químico en las afueras de Damasco, atribuyéndolo a Siria. Pero Estados Unidos se negó a dejarse arrastrar a una guerra punitiva.  En una sesión secreta del Congreso realizada en enero de 2014, Estados Unidos impuso la aprobación del financiamiento y la entrega de armamento a Daesh [1], grupo yihadista al que se le asignó la misión de invadir la parte sunnita de Irak y la parte de Siria donde viven los kurdos. El objetivo era dividir esos dos grandes Estados. Francia y Turquía armaron entonces al grupo representante de al-Qaeda en Siria (el Frente al-Nusra) para que atacara a Daesh y lograr así que Estados Unidos volviera al...