Colombia: Guerrilla rechazó condiciones del gobierno...

El Ejército de Liberación Nacional (ELN) considera inaceptables las condiciones impuestas por Juan Manuel Santos para iniciar las conversaciones de paz conjuntas. Desde finales del año pasado, en La Habana, el gobierno colombiano negocia en el mismo sentido con la otra guerrilla en activo del país, las FARC-EP .   La guerrilla del ELN rechazó las condiciones impuestas por el gobierno colombiano para entablar negociaciones en busca de la paz en una carta abierta publicada hoy en Internet y dirigida al presidente Juan Manuel Santos. El mandatario afirmó la semana pasada que iniciará un proceso de paz con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) si ese grupo libera a todas las personas que tiene secuestradas, que serían alrededor de 20, según una organización no gubernamental que lucha contra el secuestro. En un pronunciamiento publicado en su página de Internet “Voces de Colombia”, el máximo jefe del ELN, Nicolás Rodríguez, alias “Gabino”, rechazó las palabras de Santos y recordó que el propio gobierno protagoniza negociaciones en medio del conflicto con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). “Fue el gobierno, quien de manera expresa y pública, definió que se dialogaría (con las FARC) en medio del conflicto, mientras seguiría desarrollando sus operaciones militares, argumentando que un cese de fuegos beneficiaría a la insurgencia. Si es así, ¿por qué ahora condicionar el diálogo ante determinado accionar insurgente? ¿No podríamos nosotros usar ese mismo recurso para poner condiciones?”, se preguntó la organización. “Si de ello se trata, el ELN tendría igualmente muchos condicionantes, por ejemplo: que aparezcan los desaparecidos por los agentes del Estado, que se den las garantías para que retornen a los lugares de origen los más de cinco millones de desplazados, que se haga justicia con los responsables intelectuales y materiales de los mal llamados ‘falsos positivos’ (ejecuciones) y que mejoren las condiciones carcelarias de los prisioneros políticos y de conciencia”, añadió el mensaje. Santos ha hecho énfasis en que entre los secuestrados que deben ser liberados tiene que estar un geólogo canadiense tomado como rehén en enero pasado en una incursión del ELN en el campamento de una empresa minera en el norte del país. El ELN señaló que está dispuesto a liberar al extranjero si la empresa canadiense para la cual trabaja renuncia a la explotación de oro en esa zona del país a favor de mineros artesanales. “Usted, señor presidente, ha impuesto la fórmula del diálogo en medio del conflicto, realidad que hemos aceptado. No obstante, seguimos dispuestos a continuar los esfuerzos para que se adelanten los diálogos de paz. Usted sabe que es así, señor presidente”, concluyó el grupo. El ELN liberó el jueves pasado a un militar que había secuestrado en mayo pasado, lo que fue catalogado por Santos como un gesto “en la dirección correcta” para un eventual proceso de paz. Las FARC, que protagonizan desde finales del año pasado en Cuba un proceso de paz con el gobierno, han afirmado que respaldan la posibilidad de que el ELN también entable negociaciones en busca de un acuerdo. Los dos grupos guerrilleros surgieron en 1964 y han protagonizado en el pasado fracasados procesos de paz con diversos gobiernos. Las FARC tienen unos 9.000 miembros y el ELN cerca de 2.000. por Cubadebate...

Europa del Este como periferia: El canto de cisne de Rumanía o algunos apuntes sobre la desaparición del Estado rumano...

Excelente texto que relaciona la triste realidad socio-económica de Rumanía con la caída del anterior estado socialista y la consiguiente deriva de privatizaciones, saqueo económico y subyugación política e ideológica a los intereses transnacionales que trajo la llegada del neoliberalismo al país y su posterior entrada en la Unión Europea.   La vivienda, la sanidad y la educación dejaron de ser derechos para la población rumana con la llegada del capitalismo. Estampa del Bucarest de los años 90. Paro, abandono e indigencia. La pobreza y los desequilibrios, a día de hoy, son las señas de identidad de la Rumanía de la UE. A pesar de tener una licenciatura en filosofía y coordinar con algunos colegas una plataforma on-line dedicada a la crítica social, al análisis político e ideológico desde una perspectiva de izquierdas, no soy un teórico. Soy un escritor y un producto del Este Comunista y Poscomunista (he vivido en la URSS, Moldavia y Rumanía), observo con mucha inquietud lo que sucede en esta zona y me implico con entusiasmo. A continuación, intentaré contarles una historia, tejer algunas ideas sobre un país del que soy ciudadano: Rumanía. Espero que las siguientes líneas nos ayuden a comprender mejor lo que sucede en la “periferia del capital”, en Europa del Este, al tomar como punto de partida el caso concreto de Rumanía. Y he aquí el comienzo de la historia…   ¿De dónde comenzamos a comprender la patria? Si desean entender algo sobre Rumanía, les voy a proporcionar un par de consejos. Para empezar, les recomiendo no leer la prensa generalista, no ver las noticias de la televisión y sobre todo no informarse a partir de los intelectuales del establishment. No obtendrá ninguna respuesta interesante de su parte, como mucho les ofrecerán una serie de tópicos que pertenecen al discurso del poder dominante. En cuanto a los políticos, ya no hace falta mencionarlos, porque ellos son un problema universal. Si quieren comprender algo sobre lo que ocurre en Rumanía, mejor hablen con el taxista, el portero, el mendigo del rincón de la calle, la gente que compra en el mercado, pero sobre todo, estaría bien que visiten las tabernas de las pequeñas ciudades y de los pueblos. La gente sencilla les explicará de una manera sintética y con riqueza estilística, aunque a veces un pelín vulgar, sus graves problemas y la dura realidad del país. Son los únicos que pueden realizar un radiograma muy preciso de la realidad rumana, mientras que la élite política, intelectual y mediática se encuentra completamente desconectada de la realidad. Si de veras quieren obtener una imagen profunda de Rumanía, vayan allí durante el otoño, durante las procesiones suscitadas por la celebración de las reliquias de algunos santos ortodoxos. Asistirán a una inmensa cola, que se alarga kilómetros y que os conduce de la Catedral a la Casa del Pueblo (el edificio del Parlamento construido por Ceausescu). Se vislumbrará una realidad muy dura: decenas de miles de personas que hacen cola durante días y noches sólo para tocar durante unos segundos un cadáver al cual imploran traerles una brizna de felicidad. Gente desesperada, de espalda al Parlamento del país y mirando con esperanzas hacía este cadáver momificado. Cuando la política ha sido disuelta, destrozada, cuando el país se volvió pedazos y la economía se privatizó y convirtió en chatarra, cuando el trabajo llegó a ser un privilegio, entonces la gente dirige su mirada sólo hacia unas reliquias. Sobre el latido de un país antes de su fallecimiento Primero a tomar el pulso. Hace poco se realizó un censo que finalizó de forma catastrófica: ni siquiera a fecha de hoy sabemos los resultados. Y los números que tenemos a disposición resultan inciertos. Un Estado que no sabe y no es capaz de contar a sus ciudadanos ya no puede existir, o tal vez ni siquiera se merece existir. El ciudadano de un país, es, en el fondo,...