El conflicto que Occidente ha provocado en Ucrania Nov23

El conflicto que Occidente ha provocado en Ucrania...

No son las fracturas y diversidades regionales de Ucrania, sino la geopolítica lo que explica el actual conflicto. Veinticinco años de incumplimiento del espíritu que acabó con la guerra fría y el avasallamiento hacia Rusia practicado desde entonces, provocaron una reacción defensiva e irreversible de Moscú que se presenta como ofensiva y esquizofrénica. Esa reacción supone un precedente de desafío intolerable para Occidente y es lo que suscita y motiva las sanciones contra Moscú, cuyo efecto va a ser, a la vez, dañino y estimulante de cambios para el sistema ruso. En esta partida Rusia no tiene marcha atrás sin arriesgarse a un derrumbe de su régimen de consecuencias incalculables. La torpe política exterior alemana, cuyo papel en los Balcanes ya fue nefasto hace una década, tiene una gran responsabilidad.     I) Pueblos hermanos Se dice que rusos y ucranianos son “pueblos hermanos”, y es verdad. Siglos de vida en común, dos lenguas bien parecidas y una geografía sin obstáculos físicos, de llanuras surcadas por ríos mansos, que complica y difumina todo concepto de frontera. Al mismo tiempo, el parentesco fraternal no es incompatible con fuertes diferencias de carácter. Cuando una abuela dice sobre sus nietos, “¡Qué diferentes son, parece mentira que sean hermanos!” está formulando un tópico familiar de los más recurrentes. Veamos algunas de esas diferencias. Como tantos otros países, Ucrania contiene una considerable diversidad regional entre el Oeste y el Este. Simplificando: cuanto más hacia Rusia, más ruso se habla, mayor influencia del cristianismo oriental adscrito al Patriarcado (ortodoxo) de Moscú y menos perceptible se hacen las diferencias fraternales. Cuanto más al Oeste mas fuerte es la identidad nacional ucraniana, el carácter mixto (oriental-occidental) del cristianismo, etc., etc.     A lo largo de su historia, Ucrania vivió varios procesos...

TERROR FASCISTA EN UCRANIA

MARQUETALIA.ORG os presenta un nuevo artículo de análisis sobre la actualidad de Ucrania escrito por Ganna Goncharova,  la protagonista de nuestra anterior entrevista,  en colaboración con su marido Alberto Montaner Frutos, conocido escritor y catedrático de la Universidad de Zaragoza.   TERROR FASCISTA EN UCRANIA Por Ganna Goncharova y Alberto Montaner.   En nuestra primera entrevista publicada el pasado 16 de abril en Marquetalia.org, señalamos que según iban las cosas, “el escenario más probable no es una guerra civil [en Ucrania], sino un genocidio perpetrado contra las minorías étnicas, con las potencias extranjeras (incluida Rusia) silbando mientras miran para otro lado”. Por desgracia, esta previsión se está viendo confirmada por los sucesos desatados el pasado 2 de mayo. Nuestro objetivo en estas líneas es dar la información más precisa posible sobre lo que realmente está ocurriendo en las regiones contrainsurgentes de Ucrania (entendiendo por tal las que se oponen a la insurgencia del Maidán y su gobierno golpista) y denunciar ante la opinión pública y, en particular, los lectores concienciados la desinformación que, como ocurre desde el principio de la crisis ucraniana, se está produciendo en Occidente.     Comenzaremos por contestar a la intervención de los representantes de varios países europeos ante la asamblea de la ONU en su sesión del mismo día 2 de mayo, quienes acusaron a los activistas del Donbás de “aterrorizar a la población civil” y de ser tropas rusas infiltradas apoyadas por “unos pocos manifestantes”. Es difícil estar peor informado o ser más mendaz, porque la resistencia del Donbás, a cuyos integrantes allí se denomina “voluntarios” (opolchentsy) está integrada, justamente, por esa misma población civil y cualquiera que posea información de primera mano sabe que el único terror que tienen los habitantes del Donbás es a la llegada de las milicias neonazis del Pravyĭ Séktor o a la de su versión oficializada, la Guardia Nacional. En cuanto a la presencia del ejército ruso, recordaremos simplemente que incluso el almirante finlandés Georgij Alafuzoff, exjefe de la inteligencia militar de Finlandia y director de la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor de la Unión Europea, ha reconocido el pasado 15 de abril que la considera “improbable” y, hasta donde nosotros sabemos, salvo quizá en Slaviansk, inexistente.   “Terrorismo” y doble rasero Las airadas protestas de Occidente, que a menudo rayan en lo esperpéntico, no hacen sino poner de manifiesto el doble rasero que, según lo habitual en política y más en la internacional, se está aplicando en este caso. Uno se pregunta en qué se diferencia la toma de edificios públicos, el establecimiento de barricadas o la apropiación de armas de la policía en el Maidán, donde se aplaudía, y en las regiones sudoccidentales (que nos negamos a calificar tendenciosamente de “prorrusas”), donde se condena sin paliativos. Los primeros, pese a haber empleado cócteles molotov desde enero del presente año, lo que no han hecho todavía los contrainsurgentes, y más tarde armas de fuego, han sido alentados y aplaudidos en todo momento desde Occidente. Los segundos, que solo han reaccionado tras el golpe de estado en Kíev y que no han empleado, hasta el momento, el mortífero combinado, son tachados de terroristas y se azuza contra ellos a las fuerzas armadas ucranianas y a la opinión pública occidental. En resumen, los medios y las circunstancias que condicionan su empleo resultan irrelevantes con tal de que los fines sean los que convienen a la parte interesada, en este caso el eje Berlín-Washington. Respecto de las atribuciones de terrorismo, hay que salir igualmente al paso de las declaraciones del actual Ministro del Interior ucraniano, Arsén Avákov, quien, en las redes sociales, ha señalado que “Han dado órdenes a un grupo terrorista de vestirse de negro y de disparar a matar contra civiles, imitando las acciones de la milicia ucraniana. Pido a los ciudadanos de Kramatorsk y Slaviansk que no salgan a la calle y he dado orden a los...

Ilegalización del Partido Comunista de Ucrania (PCU): peligrosa farsa en tiempos sangrientos...

Ucrania con paso firme avanza en dirección al fascismo. Un signo evidente de ello no son solo los chavales de “autodefensa” que se pasean con antorchas en la mano por las calles de las ciudades buscando una nueva víctima que incendiar, también lo es el reavivar la vieja cantinela de la ilegalización del PCU. La paradoja es que a los comunistas los prohíben los regímenes nazistas y dictatoriales, como el de Hitler o Pinochet, para que no estorben en la construcción de Auschwitz, o en la puesta en marcha de reformas, sobre la sangre de los fusilados en el estadio de Santiago. Tampoco faltaron las ilegalizaciones del Partido Comunista tras la disolución de la URSS. Pero las repeticiones en la historia, son por lo general una farsa. En este nuevo intento, la farsa comienza ya por el promotor, el diputado Oleg Lyashko, conocido por sus escándalos. En este momento, cuando no han pasado los cuarenta días (de luto) por los caídos en la guerra de Maidán, tanto civiles como policías, las bromas se convierten en algo indecente. Pero hay momentos tan paradójicos, que una no puede evitar ponerse sarcástica. Por ejemplo, ¿qué hacer con los comunistas, que en Ucrania son 115 mil militantes? Después de la ilegalización, en algún sitio habría que meterlos. Especialmente a los que no estuviesen de  acuerdo. Así que aquí los ultraderechistas, los de “Svoboda” y demás no podrían evitar tener que recurrir a la práctica hitleriana de los campos de concentración. Cierto que para mantener bajo arresto a todos los comunistas activos en un país completamente arruinado, no habría presupuesto. Habría que dirigirse a Occidente a por ayuda. Siempre está la esperanza de que el extranjero te ayude. Si no da dinero, al menos podría descongelar Auschwitz, para una...

FIRMES EN EL APOYO A LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA...

 “Nuestro compromiso es con la paz y con la justicia en el mundo”  (Hugo Chávez Frías)     Ante las recientes agresiones fascistas en Venezuela enmarcadas en los nuevos planes de desestabilización dirigidos contra el gobierno democrático y constitucional de Nicolás Maduro, las organizaciones que componen la Coordinadora  Bolivariana en el Estado español expresan: El reconocimiento y condolencias a las víctimas de la violencia fascista  y sus familiares. Violencia que ha sido desatada no sólo contra personas con significación en el compromiso y la lucha social sino también contra organismos e instituciones gubernamentales. Estos actos execrables han ido paralelos a un plan trazado de agresión económica que recuerda el ya clásico manual golpista empleado en Latinoamérica  en décadas pasadas y que permitió la entronización de sanguinarias dictaduras. En ningún caso hay un componente de revuelta estudiantil como anuncian algunos voceros al servicio de la desestabilización, sino que es un plan que, como ellos mismos han bautizado, busca la “salida” del Gobierno Bolivariano fuera de los cauces y medios democráticos y de participación. Denunciamos una vez más la manipulación informativa de las corporaciones mediáticas en el estado español, que emplean expresiones tales como “bandas parapoliciales chavistas” para referirse a la población bolivariana, ocultando que en Venezuela hay un inmenso movimiento  de base bolivariano de carácter cívico, pacífico y democrático, auténtico motor de las transformaciones históricas y ejemplo para muchos países que luchan contra el subdesarrollo. Desde la Coordinadora Bolivariana apoyamos a los barrios, a la clase obrera y a todo el pueblo bolivariano que en Venezuela lucha para conquistar la paz, premisa indispensable para continuar con los avances sociales.  Alentamos a implementar la solidaridad internacionalista, expresada también por el Comandante Chávez como la Diplomacia de los Pueblos. Unidos derrotaremos al fascismo en cualquiera de sus manifestaciones...

Ucrania, Chamberlain y el árbol de parra...

   Lo de Ucrania es un Golpe de Estado con complicidad militar: los uniformes han hecho mutis por el foro. De los cuerpos estatales, solamente la policía ha resistido, codo a codo con parte de “la sociedad civil” y con los comunistas, cuyas sedes y viviendas han sido sujetas a flamígera razzia. Y es un golpe de estado facha, desde luego. Tan facha como las bandas ochenteras venezolanas (no musicales precisamente) a siniestro servicio del socialdemócrata Pérez y de sus amigos tejanos. Más facha aún han sido Mursi, “la revolución siria”, la libia o los talibanes. Quien se ruborice de europeidad viendo la palmadita a la espalda dada por la UE a los paracos ucranios, acaba de caerse de la parra. ¿Quién les ha dado de mamar y les ha llevado entrenadores?: el Senador McCain se ha dejado caer últimamente por alguna plaza de Ucrania, igual que el israelita Bernard Henry-Lévi. Y luego, desde Estrasburgo, aseptizados Comisarios de corbata tienen la cara de alertar a los PIGS frente al “peligro del populismo”. Timoshenko, nada víctima de dictador alguno y sí condenada por desviación de fondos, sale de prisión tal vez para cumplir el romántico papel de “la mujer-Mursi”. No caigamos ahora de la parra, que es lo de siempre: cuando Hitler se anexionó Austria, los asépticos encorbatados de aquel entonces dijeron n’est pas notre question, don’t worry be happy. Cuando la anexión de los Sudettes checos, idem de idem. Se fumaron un puro y celebraron juntos la Conferencia de Munich, con buenas maneras y sintonía. “Pase usted, señor Torcuato, señor enano. Pero, sobre todo, no se olvide del Gigante ruso”. Hasta con el asunto polaco estuvieron con la mano izquierda empujando a los alemanes, mientras, con la mano derecha, hacían ademanes a Pilsudski a reprimir a las minorías germanas...