Manifiesto del Frente Popular para la Liberación de Ucrania, Novorosía y los Subcárpatos Rusos....

El 14 de julio se publicó el “Manifiesto del Frente Popular para la Liberación de Ucrania, Novorosía y los Subcárpatos Rusos”. Este documento importante para las fuerzas de resistencia fue trabajado con anterioridad, el 7-8 de julio en Yalta en la conferencia internacional “La crisis mundial y el conflicto en Ucrania”, organizada por el Instituto de Globalización y Movimientos Sociales (IGSO), el Centro de Coordinación y Apoyo “Nueva Rus” y la Fundación “Osnobanie” [Base], consagrada a los problemas y las tareas de la lucha contra las nuevas autoridades de Kiev, y llamada a decidir las tareas concretas del movimiento. Manifiesto del Frente Popular para la Liberación de Ucrania, Novorosía y los Subcárpatos rusos ¿Cuál es el objetivo de nuestra lucha? La creación en territorio de Ucrania de una república social popular justa sin oligarcas y burócratas corruptos. ¿Quiénes son nuestros enemigos? La élite liberal fascista gobernante -unión criminal de oligarcas, burócratas, dirigentes de fuerzas de seguridad y puros criminales que siven a los intereses de estados extranjeros-. Proclamando oficialmente los valores europeos liberales, mantienen al país bajo el control, apoyándose en bandas de ultraderechistas, provocando una histeria chovinista y azuzando a los pueblos unos contra otros. ¿Quiénes son nuestros aliados? Toda la gente de buena voluntad que defienda los ideales de justicia social y estén dispuestos a luchar por ellos, que no acepten el estado liberal-fascista en el territorio de Ucrania, independientemente de su ciudadanía y nacionalidad. ¿Qué es la república popular social por la que luchamos? La república popular social es la forma política de organización de la sociedad en la que: * los intereses del pueblo y su desarrollo multilateral -espiritual, intelectual, social, físico- son los principales objetivos y tareas del estado; * todo el poder pertenece al pueblo y se lleva...

Guerra nuclear y rol de Rusia en Ucrania...

En todo el orbe, y especialmente las fuerzas progresistas, se hacen una pregunta que parece no haber sido respondida con claridad: ¿por qué Rusia, insultada, sancionada, violadas sus fronteras, calumniada, atacadas sus delegaciones diplomáticas, asesinados sus periodistas, masacrados los rusos étnicos en Ucrania, es decir, agraviada en grado extremo por la Red House y la Unión Europea, no ha reaccionado proporcionalmente?¿Cómo es posible que un país soberano y su Gobierno acepten que un país extranjero continúe su injerencia, humillándolos al ordenarles la posición militar que deben tener sus tropas y manifieste que no las tolerará cercanas a las “fronteras propias” incluso, es decir, cercanas a los rusos originarios que habitan el este de Ucrania?(1) Al respecto se pueden dar como mínimo cinco respuestas comprensivas, aclarando que poseen un carácter tentativo por lo complejo de la temática: una, que el Gobierno ruso no quiere arriesgarse por ningún pueblo que no sea el suyo; dos, que no posee el armamento militar o la defensa adecuada ante contrincantes fuertes; tres, que posee un alto temor ante la guerra mediática que alcanza a una parte importante del mundo; cuatro, que esta crisis la afectará de modo económico determinante y la mentalidad del capital es suprema; cinco, que sabe exactamente la inestabilidad mental de las élites transnacionales y su amenaza nuclear. La primera respuesta, evadir su compromiso por otras naciones, no es tan evidente pues en los foros internacionales se ha sostenido una posición de defensa de los pueblos sirios, iraníes, palestinos y otros, iniciando una estrategia de relaciones justa en amplios campos de cooperación con las naciones que se encuentran más agredidas por la Casa Roja y la Tríada (Inglaterra-Francia-Alemania). El caso de Crimea demuestra que cuando hay que actuar se realiza la definición de forma precisa, concreta,...

Declaraciones de Igor Strelkov, comandante de la Milicia de la República Popular de Donetsk...

El Donbass nos recuerda a la Asturias de 1936-37, asediada, aislada en el norte,   y la Novorossia de Ucrania a la España republicana de la Guerra Civil, condenada a la derrota por cuestiones geoestratégicas de las potencias internacionales. El coronel Strelkov [Igor Girkin] es el comandante en jefe de la Milicia de la República Popular del Donetsk. Hemos de hablar de él con más calma en otros momentos, su figura lo merece. Veterano que sirvió en las fuerzas armadas de la URSS en su tiempo, prosiguió la carrera militar hasta su retiro hace pocos años; tiene experiencia sobrada y es especialista en inteligencia militar y fuerzas especiales. Ya como civil trabajó en tareas tan diversas como alejadas de la vida militar. Son famosas sus fotos como miembro de asociaciones de recreación histórica, en las que viste los uniformes de la época de la revolución y de la guerra civil; poco podía imaginar que la historia se repite y que, desgraciadamente, se vería obligado a tomar de nuevo las armas. Strelkov es atacado en lo personal y calumniado por los fascistas de Kiev; la campaña contra él es de tal magnitud y desvergüenza que cualquier información publicada en la red debe ser tratada con precaución —también esta—. Strelkov una de esas personas en torno a las cuales se organiza una resistencia, capaz de convertir un sentimiento en una organización. Nos recuerda, su figura y trayectoria a los legendarios comandantes de milicias de la Guerra Civil Española, entre los cuales hubo oficiales del ejército republicano que supieron comandar las unidades de milicianos y forjar lo que sería el Ejército Popular de la República. Hoy el Donbass está pasando por una situación parecida; un golpe fascista que se ha convertido en una guerra civil al organizarse con éxito la resistencia, una potencia extranjera ayudando a...

Una llama en el Donbass. Un análisis previo a las elecciones del 25 de mayo....

Pedro A. García Bilbao – [Sociología Crítica. 21 de mayo de 2014] Ver el vídeo. -Levántate Donbass- En ocasiones hay que arriesgarse, este artículo forma parte de un estudio más amplio en proceso. Ante la evolución continua de los hechos (es lo que tiene la realidad, que sigue su propia dinámica) optamos por publicar esta reflexión: es también un modesto homenaje a los que han caído en Odessa, Slavianks, Kromatorsk en defensa de la libertad, dando la cara ante el fascismo. Poroshenko es el candidato mejor situado en Kiev ante las elecciones farsa del día 25: las encuestas así lo afirman según nos informa la prensa europea, decidida a que la realidad no altere las previsiones. Este oligarca está siendo apoyado por los occidentales como mejor opción frente a los descartables actuales dirigentes—impresentables cada día más ante la opinión pública internacional, además de incapaces de aplastar la rebelión del Sur-Este (Yugo-Vostok)— y a la incontrolable y desprestigiada Timochenko, por otra parte patológicamente antirrusa. ¿se confirmará tal elección? Lo sabremos en breve. Lo que sí está confirmado es que las elecciones no van a ser otra cosa que un engaño, habida cuenta de las nulas condiciones democráticas en un estado que no controla buena parte de su población y territorio. Petró Poroshenko —al que se nos vende como una especie de simpático emprendedor chocolatero— cuenta además con importantes empresas e intereses en la Federación Rusa y se especula con que Moscú podría ver su elección como la oportunidad que se precisa para una solución pacífica. Poroshenko sería, de ganar en las elecciones, reconocido de inmediato por unos y otros — occidentales y rusos— según temen apreciables fuentes de la zona. Su cometido sería lograr una tarea muy difícil, ofrecer diálogo al sur-este, cediendo en alguna forma...

TERROR FASCISTA EN UCRANIA

MARQUETALIA.ORG os presenta un nuevo artículo de análisis sobre la actualidad de Ucrania escrito por Ganna Goncharova,  la protagonista de nuestra anterior entrevista,  en colaboración con su marido Alberto Montaner Frutos, conocido escritor y catedrático de la Universidad de Zaragoza.   TERROR FASCISTA EN UCRANIA Por Ganna Goncharova y Alberto Montaner.   En nuestra primera entrevista publicada el pasado 16 de abril en Marquetalia.org, señalamos que según iban las cosas, “el escenario más probable no es una guerra civil [en Ucrania], sino un genocidio perpetrado contra las minorías étnicas, con las potencias extranjeras (incluida Rusia) silbando mientras miran para otro lado”. Por desgracia, esta previsión se está viendo confirmada por los sucesos desatados el pasado 2 de mayo. Nuestro objetivo en estas líneas es dar la información más precisa posible sobre lo que realmente está ocurriendo en las regiones contrainsurgentes de Ucrania (entendiendo por tal las que se oponen a la insurgencia del Maidán y su gobierno golpista) y denunciar ante la opinión pública y, en particular, los lectores concienciados la desinformación que, como ocurre desde el principio de la crisis ucraniana, se está produciendo en Occidente.     Comenzaremos por contestar a la intervención de los representantes de varios países europeos ante la asamblea de la ONU en su sesión del mismo día 2 de mayo, quienes acusaron a los activistas del Donbás de “aterrorizar a la población civil” y de ser tropas rusas infiltradas apoyadas por “unos pocos manifestantes”. Es difícil estar peor informado o ser más mendaz, porque la resistencia del Donbás, a cuyos integrantes allí se denomina “voluntarios” (opolchentsy) está integrada, justamente, por esa misma población civil y cualquiera que posea información de primera mano sabe que el único terror que tienen los habitantes del Donbás es a la llegada de las milicias neonazis del Pravyĭ Séktor o a la de su versión oficializada, la Guardia Nacional. En cuanto a la presencia del ejército ruso, recordaremos simplemente que incluso el almirante finlandés Georgij Alafuzoff, exjefe de la inteligencia militar de Finlandia y director de la Dirección de Inteligencia del Estado Mayor de la Unión Europea, ha reconocido el pasado 15 de abril que la considera “improbable” y, hasta donde nosotros sabemos, salvo quizá en Slaviansk, inexistente.   “Terrorismo” y doble rasero Las airadas protestas de Occidente, que a menudo rayan en lo esperpéntico, no hacen sino poner de manifiesto el doble rasero que, según lo habitual en política y más en la internacional, se está aplicando en este caso. Uno se pregunta en qué se diferencia la toma de edificios públicos, el establecimiento de barricadas o la apropiación de armas de la policía en el Maidán, donde se aplaudía, y en las regiones sudoccidentales (que nos negamos a calificar tendenciosamente de “prorrusas”), donde se condena sin paliativos. Los primeros, pese a haber empleado cócteles molotov desde enero del presente año, lo que no han hecho todavía los contrainsurgentes, y más tarde armas de fuego, han sido alentados y aplaudidos en todo momento desde Occidente. Los segundos, que solo han reaccionado tras el golpe de estado en Kíev y que no han empleado, hasta el momento, el mortífero combinado, son tachados de terroristas y se azuza contra ellos a las fuerzas armadas ucranianas y a la opinión pública occidental. En resumen, los medios y las circunstancias que condicionan su empleo resultan irrelevantes con tal de que los fines sean los que convienen a la parte interesada, en este caso el eje Berlín-Washington. Respecto de las atribuciones de terrorismo, hay que salir igualmente al paso de las declaraciones del actual Ministro del Interior ucraniano, Arsén Avákov, quien, en las redes sociales, ha señalado que “Han dado órdenes a un grupo terrorista de vestirse de negro y de disparar a matar contra civiles, imitando las acciones de la milicia ucraniana. Pido a los ciudadanos de Kramatorsk y Slaviansk que no salgan a la calle y he dado orden a los...