Las tres opciones de Poroshenko Sep13

Las tres opciones de Poroshenko

  Poroshenko, que ya había afirmado que no habría privilegios para Rusia en lo que se refiere a la reestructuración de la deuda ucraniana, describió los tres escenarios que la junta considera posibles en Donbass. “El primero: una ofensiva militar definitiva, la liberación de los territorios y la marcha hacia Moscú. ¿Quién sugiere algo así entre nosotros? Solo hay que ver las consecuencias de ese tipo de liberación aventurada e irresponsable. Y el pueblo no respalda esta opción”. “La segunda opción: construir un muro, ceder parte del territorio, vivir sin Donbass”, afirmó insistiendo que “como jefe de Estado, no tengo intención de ceder un solo palmo de tierra ucraniana”. La tercera opción, según el presidente, es la “restauración de la soberanía ucraniana y las autoridades ucranianas en ese territorio”. “Ese camino se llama acuerdo de Minsk”, especificó Poroshenko. Además, comentó también las sanciones anti-rusas, que calificó como “el precio a pagar por la agresión contra Ucrania”. “El producto interior bruto está cayendo, los precios del petróleo han caído, Rusia está reduciendo drásticamente las prestaciones sociales”, afirmó el presidente. En su opinión, Kiev ha convencido a todo el mundo de que “Ucrania cumple completamente con sus obligaciones, mientras Rusia miente”. “Nos hemos ganado la confianza, la actitud hacia Ucrania es distinta a la de hace un año. Hemos cumplido con nuestras obligaciones al iniciar el proceso constitucional”, afirmó el presidente. Poroshenko insistió en que, en caso de celebrarse elecciones en los territorios separatistas de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk (RPD y RPL), Kiev exigirá sanciones más fuertes contra Rusia. “Existe un riesgo de que el 18 de octubre o el 1 de noviembre, quienes han ocupado el poder celebren elecciones ilegales. Es una amenaza para los acuerdos de Minsk”, afirmó el presidente según cita la agencia TASS. Como ya hemos dicho en otras ocasiones, las elecciones van a convertirse en un punto de inflexión que determine el desarrollo de la situación en Donbass; cómo se celebren y en qué forma determinará también el futuro del proceso de Minsk. Rusia ya está sufriendo fuertes presiones por las vías diplomáticas y está siendo amenazada con nuevas sanciones si se celebran esas elecciones. De hecho se exigirá de todo a Rusia para que impida las elecciones o que estas se celebren estrictamente según la legislación ucraniana y con la participación de partidos ucranianos. Esas demandas se decidirán en Kiev, Bruselas y Washington. Así que cuanto más se acerquen las elecciones (siempre que Rusia no ceda), más se tensará la situación, ya que la celebración de elecciones locales supondría un hito en la separación de Donbass y Ucrania.   Cambios políticos y posibles retornos Según la información publicada, el general Petrovsky [antiguo jefe de la inteligencia de la RPD en tiempos de Strelkov y los meses posteriores-Ed] y Bezler están entre los cuatro comandantes que se espera que regresen próximamente a Donbass. Si todo va según lo previsto y estas personas regresan, se entendería que no lo harían para actividades de paz. Veremos. En relación a la actual conmoción por la “dimisión” de Purgin, una vez más, personalmente no me importa quién sea el ganador, ya que el camino a seguir será el mismo, ya sea con Purgin y Pushilin, uno de los dos o sin ninguno de ellos. Muchos siguen negándose a comprender que no es Donetsk quien determina el camino de Minsk. Donetsk únicamente lo aplica, de la misma forma que Kiev se ve forzado a aplicarlo. Apartar a oficiales del proceso no cambia el camino, ya que no tienen nada que ver con el proceso de toma de decisiones, que tiene lugar en otras esferas. Por ejemplo, Nalivychenko [a quien se consideraba muy cercano a Estados Unidos-Ed] fue apartado de su puesto a la cabeza del SBU. ¿Está ahora su departamento menos controlado por Estados Unidos? ¿Cree alguien que la reorganización dirigida desde arriba en Donetsk llevan a la pérdida...

¿De dónde salen Al Qaeda, ISIS o Pravy Sektor? Jul20

¿De dónde salen Al Qaeda, ISIS o Pravy Sektor?...

En la madrugada del 18 al 19 de julio Donetsk sufrió los bombardeos más intensos desde enero. La artillería ucraniana acabó con la vida de dos civiles y dejó varios heridos. Estos bombardeos son habituales en Gorlovka y otras ciudades del frente y a pesar de ausencia relativa de maquinaria pesada en el frente, los combates y las escaramuzas continúan ¿No va siendo hora de aclarar lo que ocurre? Los sucesos de Mukáchevo (El Mundo, 14 de julio) trajeron a la prensa nacional algo de luz sobre la guerra civil en Ucrania, donde el Pravy Sektor controlaba el contrabando de tabaco, alcohol y madera hacia la Unión Europea. En el mismo artículo también se reconoce la existencia de “mercenarios pagados por empresarios de la zona” que se “adornan con simbología nazi”. Por empresarios de la zona yo entiendo Igor Kolomoisky, dueño de un imperio mediático y financiero, cuya punta de iceberg es Privatbank, con tres sedes en España. Por mercenarios y Pravy Sektor entiendo fascismo, que fue clave para la imposición de un régimen reaccionario en Ucrania. Cabe recordar, que desde el principio de esta historia Pravy Sektor es un grupo proscrito en Rusia, como Kolomoisky. Sin embargo nuestro sanciones se dirigen a Rusia, quizá para “hacer aullar su economía” (Nixon sobre el Chile de Allende) y porque “Poroshenko es nuestro hijo de puta” (Roosvelt sobre Somoza). Tirando de hemeroteca: “Ucrania, el país regido por el régimen más corrupto del mundo” publicado por The Guardian; “el Consejo de Europa critica a Kiev por las investigaciones sobre el Maidán”, sobre las víctimas de los francotiradores en la plaza de Kiev el año pasado; o los crímenes políticos y los intentos de borrarlos… queda claro que hemos convertido (nosotros, Occidente) a Ucrania en un régimen fascista...

Una guerra para enriquecer a la oligarquía Jun02

Una guerra para enriquecer a la oligarquía...

En su presentación de Mikhail Saakashvili como gobernador de la región de Odessa, Petro Poroshenko volvía a insistir, como lo ha hecho desde antes incluso de convertirse en presidente, en la necesidad de acabar con el poder de la oligarquía. Pero la realidad no se corresponde con sus palabras: el propio Poroshenko ha visto cómo su riqueza aumentaba considerablemente este año. El papel de los oligarcas en la economía y en la política ucraniana sigue siendo importante.   El golpe de Estado de 2014 en Kiev no tenía como objetivo servir a los intereses de la población sino beneficiar a los grandes actores geopolíticos y a los oligarcas. Los primeros querían iniciar una ofensiva contra Rusia, mientras que los segundos querían aprovecharse de la inestabilidad y buscar beneficios para sus empresas. Algunos oligarcas, especialmente los cercanos a Yanukovich, han sufrido pérdidas como resultado de la ruptura de relaciones económicas con Rusia, la pérdida de control de empresas y la devastación de la guerra. La ingeniería, la metalurgia y las minas de carbón han sido los sectores más afectados. Rinat Akhmetov, hasta entonces el hombre más rico de Ucrania, vio su cómo su fortuna se quedaba a la mitad, pero tenía suficiente influencia en Kiev para conseguir que sus empresas en Donbass sufrieran mínimos daños. Las fuerzas de Novorrusia pudieron destruirlas, pero no lo hicieron. En septiembre de 2014 no atacaron la ciudad portuaria de Mariupol, que Akhmetov utiliza para exportar metales a Europa. Forbes cifró su fortuna en $6.900 millones. Pero los combates no fueron la única razón de sus pérdidas. Los precios del acero han caído a nivel mundial. Viktor Pinchuk, yerno de Leonid Kuchma, ha perdido mucho. Su producción se centra en tuberías y raíles de ferrocarril. Su fábrica ferroviaria de Stakhanov...

La caída de Kolomoisky y las inversiones de George Soros Abr03

La caída de Kolomoisky y las inversiones de George Soros...

    El pasado 20 de marzo, Leonid Bershidsky comentaba en Bloomberg la lucha por el poder político y económico entre la nueva élite dominante en Ucrania e Ihor Kolomoisky (Ukraine’s Oligarchs Are at War (Again)). El columnista describía la forma en que Kolomoisky había utilizado para sus propios fines a Oleksandr Lazorko, jefe ejecutivo de Ukrtransnafta, la compañía estatal encargada de gestionar el sistema de oleoductos de Ucrania. Junto a movimientos similares en la compañía pública Ukrnafta, la decisión de sustituir a Lazorko da origen a la ocupación de los locales de la compañía por matones a sueldo del dirigente de Dnipropetrovsk y a la breve batalla posterior que termina con la renuncia de Kolomoisky a su puesto de gobernador. Lo interesante del artículo de Bershidsky no está tanto en la descripción de los pormenores de la caída de Kolomoisky sino en los comentarios del columnista respecto a quiénes están detrás de esta actuación y por qué. Por un lado, Bershidsky revela la importancia del parlamentario del Bloque de Petro Poroshenko, Mustafa Nayyem, en el movimiento contra el oligarca de la capital del Dnieper. Nayyem le habría transmitido la amenaza política que suponían la independencia y la influencia de Kolomoisky, de las que éste no cesaba de hacer gala. “La élite empezó a tener miedo de él”, confía Nayyem a Bershidky, asumiendo el papel de aparente portavoz de esta nueva élite. En cuanto a los motivos, el conflicto se vincula en parte a la lucha por el control del negocio del petróleo (y del gas) en Ucrania. Aun así, el objetivo más directo es eliminar los principales obstáculos a la penetración del capital occidental en Ucrania. Según Nayyem, era preciso hacer frente al reto que planteaba Kolomoisky. La falta de respuesta habría mostrado a...

El conflicto que Occidente ha provocado en Ucrania Nov23

El conflicto que Occidente ha provocado en Ucrania...

No son las fracturas y diversidades regionales de Ucrania, sino la geopolítica lo que explica el actual conflicto. Veinticinco años de incumplimiento del espíritu que acabó con la guerra fría y el avasallamiento hacia Rusia practicado desde entonces, provocaron una reacción defensiva e irreversible de Moscú que se presenta como ofensiva y esquizofrénica. Esa reacción supone un precedente de desafío intolerable para Occidente y es lo que suscita y motiva las sanciones contra Moscú, cuyo efecto va a ser, a la vez, dañino y estimulante de cambios para el sistema ruso. En esta partida Rusia no tiene marcha atrás sin arriesgarse a un derrumbe de su régimen de consecuencias incalculables. La torpe política exterior alemana, cuyo papel en los Balcanes ya fue nefasto hace una década, tiene una gran responsabilidad.     I) Pueblos hermanos Se dice que rusos y ucranianos son “pueblos hermanos”, y es verdad. Siglos de vida en común, dos lenguas bien parecidas y una geografía sin obstáculos físicos, de llanuras surcadas por ríos mansos, que complica y difumina todo concepto de frontera. Al mismo tiempo, el parentesco fraternal no es incompatible con fuertes diferencias de carácter. Cuando una abuela dice sobre sus nietos, “¡Qué diferentes son, parece mentira que sean hermanos!” está formulando un tópico familiar de los más recurrentes. Veamos algunas de esas diferencias. Como tantos otros países, Ucrania contiene una considerable diversidad regional entre el Oeste y el Este. Simplificando: cuanto más hacia Rusia, más ruso se habla, mayor influencia del cristianismo oriental adscrito al Patriarcado (ortodoxo) de Moscú y menos perceptible se hacen las diferencias fraternales. Cuanto más al Oeste mas fuerte es la identidad nacional ucraniana, el carácter mixto (oriental-occidental) del cristianismo, etc., etc.     A lo largo de su historia, Ucrania vivió varios procesos...