Los valores occidentales, el último cuento de hadas Oct31

Los valores occidentales, el último cuento de hadas...

Estados Unidos está hoy en guerra contra los valores que antes defendía. En 1999, la ocupación del aeropuerto de Prístina (Kosovo) por tropas rusas fue el primer enfrentamiento armado entre Rusia y Occidente desde la crisis de los misiles soviéticos instalados en Cuba, en 1962. Es posible que eso quede registrado en la historia como el hecho que marcó el inicio de la Segunda Guerra Fría. Durante la primera me reprocharon a menudo estar del lado de los occidentales, aunque, tratándose de entrevistas, yo trataba, y creo que lo lograba, de conversar en la misma medida con generales y mariscales de los dos bandos y de visitar tanto las bases militares estadounidenses como las soviéticas. Ahora, durante la Segunda Guerra Fría, me parece que los rusos tienen razón, porque es Rusia la que está respetando las normas de la civilización y la soberanía de los Estados, supuestos «valores occidentales» de la Primera Guerra Fría. Cuando los rusos ocuparon el aeropuerto de Prístina, en 1999, y cuando trataron de enviar a Kosovo sus aviones con refuerzos, Hungría, Rumania y Bulgaria negaron a los aviones rusos la autorización que necesitaban para atravesar sus espacios aéreos nacionales. Era una decisión vergonzosa y una violación de la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, aprobada el 10 de junio de 1999, y del acuerdo del G7 del 3 de junio de 1999. Ambos documentos estipulan expresamente que «toda presencia internacional civil y de seguridad en Kosovo» debe hallarse «bajo la égida de las Naciones Unidas» y que el contingente ruso «no estará bajo el mando de la OTAN». Por supuesto, la OTAN nunca tuvo intenciones de respetar esas obligaciones y, durante la adopción de la resolución, Estados Unidos había actuado constantemente entre bastidores para impedir que Rusia desempeñara ningún tipo de papel en Kosovo. Para lograrlo, Washington se había apoyado en los países que habían sido aliados militares de Rusia en el Pacto de Varsovia y que, ansiosos de ser admitidos en la OTAN y la Unión Europea, complacieron a Washington en todo lo que quería, lo cual revela un aspecto importante de su carácter nacional. El discurso que el primer ministro búlgaro, Boiko Borissov, pronunció hace poco en Sofía, reconociendo abiertamente que su país saboteó [la construcción del] gasoducto [ruso]South Stream para complacer a Washington, carece de toda decencia y es un insulto al honor nacional [de su propio país]. Sólo un verdadero títere puede actuar así. Ayer soviético, hoy proestadounidense. Probablemente muchos maldicen hoy, en Moscú, a Mijaíl Gorbatchov y sus reformas, que destruyeron la Unión Soviética y permitieron el avance de la OTAN hasta las fronteras rusas. Rusia se ve ahora confrontada a Estados Unidos, que ha decidido instalar regímenes satélites en varios Estados fronterizos con Rusia. Los rusos están conscientes de que una reinstalación de la antigua esfera de influencia es cuestión de vida o muerte. Mientras tanto, Washington proclamó su propia victoria al final de la Primera Guerra Fría, pero en vez de disfrutar su triunfo sigue empeñado en buscar nuevos enemigos. El primero en la lista era Japón, pero el derrumbe del índice Nikkei rápidamente disipó ese temor. Vino después el turno de los antiguos clientes: Serbia, con Slobodan Milosevic; la mafia rusa, como si no existiera una mafia italiana; la mafia patriótica serbia armada con una bomba atómica; el integrismo musulmán; Manuel Noriega; Sadam Husein; el coronel Kadhafi, Bachar al-Assad; los chinos y la consolidación de su poderío militar; Vladimir Putin y Rusia. La búsqueda de un enemigo inevitablemente acaba creando más de uno. Desgraciadamente, Washington enfrenta actualmente un mundo que no le tiene cariño. China detesta a Estados Unidos y no confía en ese país. Japón está cansado de las críticas estadounidenses sobre su sistema económico y su arrepentimiento –supuestamente insuficiente– por las violaciones de Nankín, aunque los diferendos con los chinos sobre las islas del Pacífico empujan a Japón hacia los brazos de Estados Unidos. Los latinoamericanos están cansados de que los juzguen únicamente en función de «los esfuerzos realizados en la lucha contra el tráfico de drogas». Los brasileños ya no soportan seguir oyendo críticas sobre la destrucción de la selva. En cuanto a los rusos, simplemente renunciaron al...

Las tres opciones de Poroshenko Sep13

Las tres opciones de Poroshenko

  Poroshenko, que ya había afirmado que no habría privilegios para Rusia en lo que se refiere a la reestructuración de la deuda ucraniana, describió los tres escenarios que la junta considera posibles en Donbass. “El primero: una ofensiva militar definitiva, la liberación de los territorios y la marcha hacia Moscú. ¿Quién sugiere algo así entre nosotros? Solo hay que ver las consecuencias de ese tipo de liberación aventurada e irresponsable. Y el pueblo no respalda esta opción”. “La segunda opción: construir un muro, ceder parte del territorio, vivir sin Donbass”, afirmó insistiendo que “como jefe de Estado, no tengo intención de ceder un solo palmo de tierra ucraniana”. La tercera opción, según el presidente, es la “restauración de la soberanía ucraniana y las autoridades ucranianas en ese territorio”. “Ese camino se llama acuerdo de Minsk”, especificó Poroshenko. Además, comentó también las sanciones anti-rusas, que calificó como “el precio a pagar por la agresión contra Ucrania”. “El producto interior bruto está cayendo, los precios del petróleo han caído, Rusia está reduciendo drásticamente las prestaciones sociales”, afirmó el presidente. En su opinión, Kiev ha convencido a todo el mundo de que “Ucrania cumple completamente con sus obligaciones, mientras Rusia miente”. “Nos hemos ganado la confianza, la actitud hacia Ucrania es distinta a la de hace un año. Hemos cumplido con nuestras obligaciones al iniciar el proceso constitucional”, afirmó el presidente. Poroshenko insistió en que, en caso de celebrarse elecciones en los territorios separatistas de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk (RPD y RPL), Kiev exigirá sanciones más fuertes contra Rusia. “Existe un riesgo de que el 18 de octubre o el 1 de noviembre, quienes han ocupado el poder celebren elecciones ilegales. Es una amenaza para los acuerdos de Minsk”, afirmó el presidente según cita la agencia TASS. Como ya hemos dicho en otras ocasiones, las elecciones van a convertirse en un punto de inflexión que determine el desarrollo de la situación en Donbass; cómo se celebren y en qué forma determinará también el futuro del proceso de Minsk. Rusia ya está sufriendo fuertes presiones por las vías diplomáticas y está siendo amenazada con nuevas sanciones si se celebran esas elecciones. De hecho se exigirá de todo a Rusia para que impida las elecciones o que estas se celebren estrictamente según la legislación ucraniana y con la participación de partidos ucranianos. Esas demandas se decidirán en Kiev, Bruselas y Washington. Así que cuanto más se acerquen las elecciones (siempre que Rusia no ceda), más se tensará la situación, ya que la celebración de elecciones locales supondría un hito en la separación de Donbass y Ucrania.   Cambios políticos y posibles retornos Según la información publicada, el general Petrovsky [antiguo jefe de la inteligencia de la RPD en tiempos de Strelkov y los meses posteriores-Ed] y Bezler están entre los cuatro comandantes que se espera que regresen próximamente a Donbass. Si todo va según lo previsto y estas personas regresan, se entendería que no lo harían para actividades de paz. Veremos. En relación a la actual conmoción por la “dimisión” de Purgin, una vez más, personalmente no me importa quién sea el ganador, ya que el camino a seguir será el mismo, ya sea con Purgin y Pushilin, uno de los dos o sin ninguno de ellos. Muchos siguen negándose a comprender que no es Donetsk quien determina el camino de Minsk. Donetsk únicamente lo aplica, de la misma forma que Kiev se ve forzado a aplicarlo. Apartar a oficiales del proceso no cambia el camino, ya que no tienen nada que ver con el proceso de toma de decisiones, que tiene lugar en otras esferas. Por ejemplo, Nalivychenko [a quien se consideraba muy cercano a Estados Unidos-Ed] fue apartado de su puesto a la cabeza del SBU. ¿Está ahora su departamento menos controlado por Estados Unidos? ¿Cree alguien que la reorganización dirigida desde arriba en Donetsk llevan a la pérdida...

Parubiy y la Operación Krajina Ago09

Parubiy y la Operación Krajina...

En búsqueda de un acuerdo definitivo, las distintas partes del conflicto del Donbass continúan en la actualidad en desarrollar los principales puntos del acuerdo de Minsk. Las negociaciones resultarán sin duda difíciles, teniendo en cuenta que ni siquiera se han consolidado los puntos del acuerdo de Minsk relativos a la retirada de armamento de la línea del frente. El aumento de la intensidad de los bombardeos de algunas zonas del frente, Gorlovka y áreas de Donetsk principalmente, así lo confirman. La negativa ucraniana a firmar el acuerdo de retirada de armamento a 30 kilómetros del frente recuerda también que su posición está resultando intransigente en este punto, lo que pone en tela de juicio las intenciones reales del régimen de Kiev. La idea de que el gobierno de Ucrania está lejos de desear una salida negociada parece cada vez más evidente y no son precisamente las últimas declaraciones de algunos miembros del establishment ucraniano las que añadan algo de confianza respecto a la viabilidad de una solución pacífica y pactada respecto al conflicto en las regiones de Donetsk y de Lugansk. Estos días, Andriy Parubiy ha recuperado el modelo aplicado por Croacia en la región de Krajina como vía de solución al conflicto de Donbass. El planteamiento de Parubiy sigue una línea de análisis que otros miembros vinculados al régimen de Kiev ya habían adelantado con anterioridad, en particular Yuriy Lutsenko. Según una noticia del 3 de agosto recogida por la agencia Regum, el gobierno de Kiev estaría considerando un escenario en el que las dos Repúblicas rebeldes de Donbass – la RPD y la RPL – sufran el mismo destino que la República Serbia de Krajina, entidad que dejó de existir como consecuencia de la ofensiva relámpago preparada en 1995 por el ejército...

“El objetivo es la población civil” Jul14

“El objetivo es la población civil”...

La guerra en Donbass ha atraído a miles de voluntarios de numerosos países alrededor del mundo, aunque no todos ellos han acudido al este de Ucrania con el objetivo de unirse a la batalla. Es el caso de los voluntarios humanitarios o trabajadores de la sanidad, cuya visibilidad es menor, pero cuya labor es imprescindible en un momento en que la escasez de personal cualificado pone en riesgo a la población.     El médico español Javier Benitez, que viajó a Donbass tras licenciarse, es uno de esos voluntarios. Después de su paso por el frente, como responsable médico en la zona controlada por la brigada Prizrak primero y en la zona del aeropuerto de Donetsk después, nos habla ahora de su trabajo en uno de los complejos hospitalarios de la capital de la República Popular de Donetsk. Desde Medic in Donbass, Benitez da, a diario, su visión personal sobre el conflicto, su trabajo como médico y también sus labores humanitarias. Slavyangrad ha podido hablar con él desde Donetsk para conocer su visión sobre el día a día de la guerra, el sufrimiento de la población civil tras meses de bombardeos y de una crisis humanitaria agudizada por el bloqueo ucraniano y la dependencia de la casi exclusiva ayuda humanitaria rusa. ¿Cómo pasas de terminar la universidad a acabar en la guerra en Donbass en solo unos meses? Terminé la carrera y había estado siguiendo todo lo que pasaba en Ucrania. Es un conflicto bastante complicado, pero tampoco es muy difícil posicionarse si se simplifica y se dejan aparte las cuestiones geopolíticas. Hay un bando que bombardea indiscriminadamente a civiles y que además están formando batallones de castigo, que está instruyendo batallones de la muerte al estilo del El Salvador contrarrevolucionario. Creo que quieren...

De cómo Vladimir Putin invirtió la estrategia de la OTAN...

Ante la guerra económica que le impone la OTAN, Rusia reacciona como lo haría ante una guerra clásica. Primero, se dejó alcanzar por las sanciones unilaterales, siendo esa la mejor manera de llevar el adversario hacia el terreno que ella misma había escogido. Al mismo tiempo, concluyó con China una serie de acuerdos que garantizan su futuro. Y después hizo lo mismo con Turquía, para desorganizar la OTAN. Como ya sucedió en el pasado, durante sus enfrentamientos con Francia y Alemania, la derrota inicial de Rusia podría garantizarle la victoria final. En 2007, durante la cumbre anual sobre la seguridad organizada en Munich por la Fundación Bertelsmann y la OTAN, el presidente Vladimir Putin había subrayado que el interés de los europeos del oeste no era únicamente aliarse con la otra ribera del Atlántico sino también, y sobre todo, con Rusia. Desde aquel momento, Putin se ha esforzado constantemente por establecer relaciones económicas con Europa occidental, como la construcción del gasoducto North Stream, bajo la dirección del ex canciller alemán Gerhard Schroder. Por su parte, Estados Unidos ha hecho todo lo posible por impedir ese acercamiento, incluyendo la organización del golpe de Estado de Kiev y el sabotaje del gasoducto South Stream. Según la prensa atlantista, Rusia se ha visto gravemente afectada por las «sanciones» unilaterales –que en realidad son actos de guerra económica– impuestas en ocasión de la incorporación de Crimea a la Federación Rusa y de la destrucción del Boeing 777 de Malaysia Airlines, así como por la caída de los precios del petróleo. El rublo ha perdido un 40% de su valor, las inversiones inútiles realizadas en el gasoducto South Stream representan una pérdida de 4 500 millones de dólares y el embargo contra los productos alimentarios ha costado 8 700 millones de dólares. Según asegura la prensa atlantista, Rusia está hoy arruinada y políticamente aislada. De lo que no habla la prensa atlantista es de las consecuencias de esta guerra económica para los países...