La falsa «crisis de los refugiados»

Mientras la prensa europea pulsa la cuerda emotiva difuendiendo fotos de un niño ahogado y publicando reportajes sobre las multitudes que cruzan a pie los países de los Balcanes, Thierry Meyssan muestra que se trata de imágenes fabricadas. Son imágenes que favorecen los intereses del patrón de patrones alemán, Ulrich Grillo, y de la OTAN, pero que no reflejan el fenómeno en su conjunto y empujan a los ciudadanos europeos hacia respuestas que no resuelven el verdadero drama. Una ola de emoción cayó brutalmente esta semana sobre los pueblos que viven en los países de la OTAN. Y bruscamente tomaron conciencia del drama de los refugiados que tratan de cruzar el Mediterráneo, tragedia que dura desde hace años, ante la permanente indiferencia de la opinión pública europea. El cambio se debe a la publicación de una fotografía que muestra al público el cuerpo de un niño ahogado, depositado por las olas en una playa turca. Poco importa que esa imagen sea una grosera escenificación: los cuerpos devueltos por el mar quedan en posición paralela a las olas, nunca perpendicularmente a ellas. Poco importa también que en menos de 2 días casi todos los diarios de los países de la OTAN hayan publicado instantáneamente la misma imagen en primera plana. Ya se sabe lo libre y pluralista que es la prensa occidental. Trabajando en el mismo sentido, las televisiones multiplicaron en estos días los reportajes sobre el éxodo de miles de sirios, a pie, a través de los países balcánicos. Particular atención prestaron al paso de esas personas a través de Hungría, país que comenzó construyendo una inútil valla de alambre de espino antes de tomar, una tras otra, toda una serie de decisiones contradictorias que dieron a las televisiones la posibilidad de filmar repetidamente la multitud de migrantes caminando a lo largo de las vías férreas y tomando los trenes por asalto. «En reacción» ante la conmoción que habían suscitado en sus conciudadanos, los dirigentes europeos, «sorprendidos» y contritos, ahora discuten acaloradamente sobre la manera de socorrer a estos refugiados. Antonio Guterres, ex presidente de la Internacional Socialista y actual Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, intervino en el debate entre estos dirigentes preconizando «la participación obligatoria de todos los Estados miembros de la Unión Europea». Y agrega que: «Según estimados preliminares, los países europeos tienen una necesidad potencial de aumentar las oportunidades de reinstalación en 200 000 plazas.» ¿Cuál es realmente el problema? ¿Quién está explotándolo y con qué objetivo? Los refugiados del Mediterráneo Desde el inicio de la «primavera árabe», en 2011, el número de personas que trata de cruzar el Mediterráneo y de entrar en la Unión Europea ha aumentado considerablemente, sobrepasando incluso el doble de cifras anteriores, y se elevó en 2014 a 626 000 personas.     Sin embargo, contrariamente a la idea generalizada, no se trata de una oleada de migrantes nunca vista e imposible de asimilar. En 1992, aunque la Unión Europea se componía entonces de sólo 15 de los 28 Estados que actualmente la integran, estaba recibiendo proporcionalmente más migrantes que en este momento: 672 000 por 380 millones de habitantes. Existe, por lo tanto, un considerable margen antes de que los migrantes lleguen a desestabilizar la economía de la Unión Europea, que hoy cuenta 508 millones de habitantes. Más de 2 tercios de esos migrantes son hombres de entre 18 y 34 años, según sus propias declaraciones. Así que, por lo general, no se trata de familias.     Contrariamente a la idea que están divulgando los medios de prensa, menos de un tercio son refugiados provenientes de zonas de guerra. Sólo un 20% son sirios, un 7% son afganos y un 3% son iraquíes. O sea, los otros 2 tercios no provienen de países en guerra y son principalmente migrantes por razones económicas. En otras palabras, el fenómeno de las migraciones está sólo marginalmente vinculado a la «primavera árabe» y las guerras. Los pobres están abandonando sus países para probar suerte en los países ricos, en total correspondencia con el orden postcolonial y con la lógica de la globalización. Este fenómeno, después de haber disminuido desde 1992 y hasta 2006, se ha reactivado y ahora va en aumento. Pero lo cierto es que actualmente equivale a un 0,12% anual de la población...

Clinton, Juppé, Erdogan, Daesh y el PKK...

La reanudación de la represión contra los kurdos en Turquía es consecuencia de la imposibilidad, ya demostrada, de concretar el plan Juppé-Wright, planteado en 2011. Aunque resultó fácil desplegar el Emirato Islámico (Daesh) en el desierto y en las provincias iraquíes de Ninive y al-Anbar, mayoritariamente sunnitas, ha resultado imposible controlar los poblados kurdos de Siria. Para realizar su sueño de crear un Kurdistán fuera de Turquía, el presidente turco Erdogan no tendrá más opción que la guerra civil. Al llegar al poder en Ankara, en 2003, el partido islamista AKP modificó las prioridades estratégicas de Turquía. En vez de basarse en la correlación de fuerzas posterior a la invasión de Irak, Recep Tayyip Erdogan ambicionaba sacar a su país del aislamiento en que se hallaba desde la caída del Imperio Otomano. Basándose en los análisis de su consejero, el profesor Ahmet Davutoglu, Erdogan se pronunció por resolver los problemas con sus vecinos que llevaban un siglo pendientes y convertirse paulatinamente en un mediador regional al que sería imposible ignorar. Para eso, Turquía tenía que convertirse en un modelo político y establecer relaciones con sus socios árabes, sin renunciar a su alianza con Israel. Iniciada con éxito, esa política –llamada de «cero problemas»– llevó a Ankara no sólo a dejar de sentir temor frente a Damasco y su respaldo al PKK, sino a pedirle que le ayudara a negociar una salida de la crisis con los kurdos. En octubre de 2006, el partido kurdo declaró una tregua unilateral e inició negociaciones con el gobierno del entonces primer ministro Erdogan. En mayo de 2008, Ankara organizó negociaciones indirectas entre Damasco y Tel Aviv, las primeras desde que Ehud Barack rechazara el plan del presidente estadounidense Bill Clinton y del entonces presidente de Siria, Hafez el-Assad, negociaciones a las que puso fin el actual presidente sirio Bachar al-Assad cuando Israel atacó Gaza,...

ERDOGAN: OBITUARIO POLÍTICO Jun20

ERDOGAN: OBITUARIO POLÍTICO...

  Sable de dos filos Racep Tayyip Erdogan ha sido el amigo insatisfactorio donde “el Gran Amigo Americano” sólo acepta al “mejor amigo del hombre”: el perro. Los artífices estadounidenses de las Primaveras acogieron al turco en calidad de rompehielos local y de coach de dotaciones para que, una vez “liberalizadas” las estructuras políticas y económicas de toda la región, pudiera hacer de publi-relations diplomático y de partenaire inversor. Mientras le era reservado su lugar, como a quien ha de recoger los despojos y morder sabrosos pedazos de carne que caen de la mesa de los amos, Erdogan soñaba con una nueva Siria des-estatalizada donde las personas, mutadas en “individuos” “dependientes de sí mismos”, hubieran de entrar cada mañana a producir en fábricas turcas para comprar después esas mercancías turcas más otras importadas. Estos excesos de avidez sobre el botín incomodaban a los Clinton, los Biden y los Obama, con el crono a la contra: lograda la remodelación medio-oriental, los capitales estadounidenses iban a necesitar años de reconversiones si deseaban empezar a rendir allí. La exportación rentable de Capital turco, en cambio, podía ser inmediata. Se quería al Erdogan subsidiario; se temía al Erdogan competidor. La proximidad geográfica hacía del último un aventajado. También aventajaba en virtud de las entradas económicas y comerciales ya establecidas previamente con Siria durante la etapa “de apertura”. No hay que negar, en fin, cierta empatía sociológica sectorial cosechada en la República Árabe. Todas estas utilidades hacían de Erdogan un arma de dos filos para los estrategas de la Administración demócrata. Los técnicos liberal en reactivar el ciclo de ampliación de capitales yankies sabían que Turquía sí realizaba con eficiencia la acumulación ampliada, y que necesitaba producirse mercados para sí. El problema estadounidense era de hipo-estímulo a la inversión....

El Guernica kurdo

En abril de 1937, la aviación nazi de Hitler bombardea el pueblo vasco de Guernica (España), manera de entrenar su aviación antes de desencadenar la SGM, por otro lado, demostrar su apoyo a las fuerzas fascistas que luchan contra la democracia republicana. Lo que está ocurriendo hoy en día en el pueblo kurdo de Kobane en Siria es muy similar. Hay una lucha entre tinieblas y humanidad. Los fascistas son los fanáticos terroristas del Emirato Islámico, extrañamente apoyados de manera cínica y oculta por los servicios de inteligencia de ciertas “democracias” que pierden solidez (Estados Unidos, Francia, Inglaterra, Turquía) aliadas a monarquías déspotas (Qatar y Arabia Saudita principalmente) –componiendo así un peligroso “Eje Maquiavélico”. Por otro lado, fuerzas vivas democráticas de la sociedad civil kurda, curiosamente respadadas por dos poderosos países con pasado totalitario –Rusia y China– y otros estados emergentes –Brasil, India y Suráfrica– que apuestan por un respeto del derecho internacional entre los Estados miembros de la ONU. El planeta está cambiando. Un nuevo orden genera el desplazamiento de un viejo orden degenerado. Las tinieblas no pasarán.   Las valerosas mujeres de Kobane –donde los kurdos sirios combaten desesperadamente contra el Emirato Islámico (también conocido como Daesh y anteriormente como EIIL o ISIS)– están a punto de ser traicionadas por la “comunidad internacional”. Estas guerreras también combaten, además de contra los terroristas del califa Ibrahim, contra los planes traicioneros de Estados Unidos, Turquía y la administración regional del Kurdistán iraquí.   ¿Qué pasa realmente en Kobane? Comencemos por hablar de Rojava [1]. El verdadero significado de Rojava –las 3 provincias de mayoría kurda del norte de Siria– es transmitido por este editorial (en turco) publicado por el activista encarcelado Kenan Kirkaya. Argumenta que Rojava es el hogar de un «modelo revolucionario que desafía ni más ni menos que “la hegemonía del sistema capitalista de nación-estado”»– mucho más...

Geopolítica de la guerra contra Siria y de la guerra contra Daesh...

Este análisis expone las causas geopolíticas del fracaso de la guerra contra Siria y los verdaderos objetivos de la supuesta guerra contra el Emirato Islámico. Es especialmente clarificador para quien aspire a entender el panorama de las relaciones internacionales en este momento y los conflictos en el Levante (Irak, Siria y Líbano).     Las tres crisis en el seno de la coalición estadounidense En este momento estamos viendo la tercera crisis que tiene lugar en el bando de los agresores desde el inicio de la guerra contra Siria.  En junio de 2012, durante la conferencia Ginebra I, que debía iniciar el regreso a la paz y organizar una nueva repartición del Medio Oriente entre Estados Unidos y Rusia, Francia –donde Francois Hollande acababa de ganar la elección presidencial– planteó una interpretación restrictiva del comunicado final de aquel encuentro. Y después organizó la reanudación de la guerra, con la complicidad de Israel y Turquía y con el apoyo de la secretaria de Estado Hillary Clinton y del director de la CIA David Petraeus.  Cuando el presidente Barack Obama sacó del juego a Hillary Clinton y David Petraeus, Turquía, junto con Israel y Francia, organizó el ataque químico en las afueras de Damasco, atribuyéndolo a Siria. Pero Estados Unidos se negó a dejarse arrastrar a una guerra punitiva.  En una sesión secreta del Congreso realizada en enero de 2014, Estados Unidos impuso la aprobación del financiamiento y la entrega de armamento a Daesh [1], grupo yihadista al que se le asignó la misión de invadir la parte sunnita de Irak y la parte de Siria donde viven los kurdos. El objetivo era dividir esos dos grandes Estados. Francia y Turquía armaron entonces al grupo representante de al-Qaeda en Siria (el Frente al-Nusra) para que atacara a Daesh y lograr así que Estados Unidos volviera al...