Informe sobre los crímenes de guerra cometidos contra el pueblo sirio...

En Turquía publican un impactante informe sobre los crímenes cometidos por los terroristas. Se acusa a los grupos yihadistas y a la guerra de agresión contra Siria     La “Asociación turca por la paz” y los “Abogados por la justicia” preparan desde hace meses un informe preliminar a acciones en justicia contra los criminales de guerra en Siria y aquellos que ejercen el mando. Se trata de acciones en los tribunales turcos y sobre todo en los tribunales internacionales. El informe acaba de ser entregado a la Comisión de investigación independiente de la ONU sobre los crímenes cometidos en Siria. Se intenta poner en pie el equivalente del comité Russell sobre los crímenes cometidos en la guerra de Vietnam en los 60, experiencia ésta que se ha repetido para las guerras de Irak y Palestina, para juzgar los crímenes cometidos por el imperialismo. Los abogados y periodistas turcos conocen bien el terreno, tanto el de las regiones fronterizas con Turquía como el que han conocido a través de su participación en equipos de inspectores en visita puntual en Siria o como reporteros de guerra en este país Los abogados turcos se basan en el Estatuto de Roma, previsto por la Corte Penal Internacional (CPI) y que clasifica los crímenes cometidos en Siria en tres tipos: crímenes de agresión, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. El primero fundamenta la persecución judicial, los otros dos están estrechamente ligados a la acción de bandas criminales en Siria. Una guerra de agresión: un crimen contra el pueblo sirio La parte central de la acusación reposa sobre el concepto de «guerra de agresión” reconocido por una enmienda del estatuto de Roma de 2005 que se refiere a un Estado agresor. Así, «el envío de bandas, grupos...

Erdogan: de la Reina del baile a la bruja del baile...

La prensa del Hegemonismo lleva semanas sacándole los ojos a la que ha sido una de las muñecas favoritas de los propios anglo-sionistas en Oriente Medio: el turco Erdogan. Mencionando y aireando a los vientos la corrupción, que ensucia a destacados miembros del Gobierno y de la administración estatal, la prensa exhibe su Casus belli  contra el recién bautizado “dictador”, “Autócrata” o encarnación de “régimen”. Tal cosa hacen unos dirigentes de prensa seguros respecto de la privación más o menos masiva de cualquier resquicio lógico entre espectadores y “críticos”. No en vano, la nueva ofensiva entraña un tipo de inconsistencia que en Lógica Formal se llama Contradicción entre sus términos. Porque, si de verdad nos hallásemos ante eso que la vulgata “científica” politológica, los nodos documentales y los panfletos varios para la ciudadanía convienen en tipificar de “Dictadura”, entonces los propios organismos institucionales y judiciales turcos jamás habrían sacado adelante su “investigación”. Y ni mucho menos ésta estaría en curso de traducción punitiva. Y ni muchísimo menos dicha responsabilidad penal podría estar traduciéndose en responsabilidad política. Y, por supuesto, ni muchísimo menos aún la prensa turca o foránea andaría rebosante de “filtraciones”. Ni habría aparecido, para el caso, el enésimo boom de periodistas “de investigación” con hambre de Premio. Descubrir ahora la corrupción aquí o allá es descubrir la sopa de ajo: cierta corrupción es casi un Universal antropológico cuando se trata de estructuras complejas de poder. Para las filas del pueblo, todo Poder político alienado de las clases populares, y al margen de su forma, es de hecho una dictadura. Pero, tanto a la propia “ciencia” dominante como a sus reflejos vulgares y de “pensamiento espontáneo” que recorren la sociedad, “dictadura” les suena a un gobierno de figura, de fortín o de camarilla concentrando en sí el Poder; bien por...